Francia no lo ha pasado nada bien con el coronavirus. La pandemia no fue fácil de controlar para las autoridades galas. A la hora de analizar sus datos, el covid-19 dibuja en el caso francés un pico muy abrupto. "La curva de la torre Eiffel", la bautiza Juan Luis Fernández, investigado que, junto a su colega Zulima Fernández-Muñiz, aplica un modelo matemático con elevado índice de acierto en el comportamiento de la epidemia. La gráfica de nuevos infectados en Francia tiene muchas irregularidades, dientes de sierra, que se corresponden a un conteo irregular de los casos por parte del gobierno galo. El pico más elevado tuvo lugar a principios de abril, con 16.000 infectados. Ese día, el coronavirus reventó en Francia cualquier pronóstico. En la actualidad, suman 168.518 infectados, y el modelo matemático estima que el número de infectados se acabe situando en torno a 180.000-2000.000. Cada francés contagiado está infectando de media a otros seis compatriotas. Igualmente, el país vecino está teniendo un buen grado de recuperación, al contar con 50.663 enfermos ya curados. Juan Luis Fernández estima que Francia "está al final de su curva" y podrá estabilizar la situación epidémica "en una semana o diez días". La media diaria de infectados se sitúa allí entre los 500 y 600. Otra estadística que llama la atención del caso francés es la relativa a los fallecidos por el covid-19. Ayer se aproximaban ya a los 24.900 fallecidos. Aun así, el país galo se sitúa en niveles bajos respecto al modelo predictivo matemático en este apartado. Dicho modelo prevé que Francia pueda llegar a 32.000 muertos por coronavirus y, como máximo aunque improbable, 42.000. Pero están muy por debajo de las previsiones, lo que sugiere una buena gestión sanitaria o un conteo deficiente de fallecimientos.