11 de mayo de 2020
11.05.2020
Levante-emv

Veterinarios, animales y Covid-19

11.05.2020 | 04:15
Veterinarios, animales y Covid-19

Durante el transcurso de esta pandemia causada por el COVID-19, los veterinarios hemos seguido trabajando en medicina animal para garantizar su bienestar, pero también en salud pública, en el control de la seguridad alimentaria, en el cuidado del medio ambiente y la biodiversidad, en la investigación y, en el análisis laboratorial. Algunos de estos aspectos son específicos y exclusivos de la profesión veterinaria y otros tienen un carácter más transversal y multidisciplinar. Nuestra actividad exclusiva se centra en los animales y fundamentalmente en el riesgo existente en la interacción de estos con las personas y con el medio ambiente. A pesar de que parte de la población y de la clase política no lo conozcan o no quieran reconocerlo.

Tanto el SARS-CoV-2, como sus predecesores MERS-CoV y SARS-CoV, son enfermedades que se transmiten de los animales a las personas o viceversa (zoonosis). En algo más de una década, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado con ésta seis alertas globales y cinco de ellas fueron zoonosis: el brote de gripe H1N1 de 2009 ; los dos de ébola de 2014 y 2019 y el virus zika, en 2016. Según la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) un 60% de las enfermedades infecciosas humanas y un 75% de las emergentes proceden del reino animal.

Estos elevados porcentajes son la razón para que OMS, la Organización Mundial para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la OIE defiendan el concepto «One Health», una sola salud, para hacernos reflexionar y ser conscientes de la importancia de la prevención de la salud en las personas y las actuaciones multidisciplinares. Hay testimonios que demuestran que la colaboración veterinaria es fundamental para el éxito. Por recordar alguno, destacar la excelente gestión de la pandemia en Alemania, país donde el máximo responsable de la lucha contra la COVID-19 es el doctor veterinario Lothar Wieler.

No tendría por qué extrañar este hecho, puesto que la epidemiología es la parte de la medicina que estudia el desarrollo epidémico y la incidencia de las enfermedades infecciosas en la población, sea animal o humana. Por lo tanto, la forma de actuar es similar. En España contamos con excelentes epidemiólogos veterinarios, que gestionan el control y prevención de epizootias y enfermedades zoonóticas. Hay que destacar que en veterinaria las epidemias son cotidianas, no excepcionales (peste porcina, fiebre aftosa, etc.) y aun así, pese a nuestra gran experiencia en este campo y a diferencia de lo ocurrido en otros países, no se ha contado con el conocimiento y la capacidad de la profesión veterinaria.

Efectivamente, hemos tenido escasa o nula representación en la gestión de la epidemia causada por el SARS-CoV-2. Circunstancia que se suma a que en otros momentos tampoco se nos ha tenido en cuenta como sanitarios. Los hechos lo demuestran: no estamos en el Consejo Asesor de Sanidad y Servicios Sociales, ni en el Sistema Nacional de Salud, seguimos sin tener las mismas condiciones de IVA en nuestros servicios sanitarios. Y precisamente ahora, el martes 28 de abril de 2020, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, que controla la seguridad alimentaria pasa a depender orgánicamente de la Secretaría General de Consumo y Juego, lo que deja constancia de que se siguen anteponiendo los intereses políticos y económicos a los sanitarios.

A pesar de esto, hemos sido solidarios, hemos ofrecido nuestro apoyo tanto humano como de equipamiento hospitalario. Como actividad esencial hemos seguido trabajando para garantizar la salud, el bienestar y la alimentación de los animales y el abastecimiento alimentario de la población. Hemos sobrevivido como muchas otras profesiones sanitarias y no sanitarias, con falta de EPIs en muchos casos, tanto a nivel de la administración pública, como en los centros sanitarios, que se han manteniendo abiertos, sin ayudas laborales y fiscales que realmente supongan un apoyo para el mantenimiento de la actividad en este momento de crisis.

En definitiva, lo que quiero dar a conocer es que llevamos incontables años trabajando para que los animales y los «mercados de alimentos» no sean una fuente de contagio de enfermedades. Evitando focos de posible transmisión de enfermedades; entre animales, pero también entre los animales y el ser humano. Llevamos muchos años controlando y erradicando enfermedades que son zoonosis como la brucelosis, tuberculosis, salmonelosis, etc. Llevamos años protegiendo a los animales de compañía contra enfermedades como la rabia, enfermedad con una mortalidad del 95% en personas. Llevamos muchos años controlando los alimentos desde su producción, y transformación, hasta su llegada a los mercados, evitando de este modo situaciones de riesgo como las observadas en los mercados de china, donde conviven personas, animales vivos salvajes y domésticos y, se comercializan alimentos sin ningún tipo de control ni de implantación de medidas higiénico-sanitarias básicas.
Cabría finalmente recordar la cita atribuida a Luis Pasteur: «la medicina cura al hombre, la medicina veterinaria cura a la humanidad».

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