Con más de 17.000 ancianos muertos por coronavirus en las residencias de mayores, cuya gestión depende del ministerio de Derechos Sociales que dirige Pablo Iglesias, aún no sabemos qué medidas se están tomando para frenar el número de decesos en residencias y si los profesionales encargados del cuidado de los ancianos cuentan con los equipos de protección necesarios.

Aunque las residencias son competencia de las CCAA, el ministro de Sanidad Salvador Illa delegó en Pablo Iglesias la coordinación de los servicios sociales, donde se incluyen las residencias de mayores.

Con los datos en la mano bastaría para exigirle su dimisión. Pero Pedro Sánchez lejos de hacerlo, refuerza cada vez más el papel de Iglesias dentro del Gobierno.

En las interminables ruedas de prensa que ofrece el Gobierno para hacer autobombo de su nefasta gestión falta autocrítica y sobra engolamiento.

Muchas familias que han perdido a sus seres queridos sin ni siquiera poderse despedir de ellos han anunciado que se querellarán contra el Gobierno por un delito de homicidio por imprudencia.

Las residencias han sido el principal foco de la epidemia y donde más fallecidos se han registrado.

Mientras siguen muriendo ancianos en las residencias, lo que sí ha hecho Pablo Iglesias es crear un nuevo periódico digital "La última hora" que dirigirá una exasesora suya. Este líbelo propagandístico de su gestión era una de sus ambiciones personales antes de llegar al Gobierno. Ya lo tiene.

Ahora solo le falta un espacio en la televisión pública a modo de Aló Vicepresidente, como tenía su admirado Hugo Chávez. De seguir así las cosas, mucho me temo que no tardaremos en verlo en la 1 en horario de máxima audiencia adoctrinando al personal.