05 de julio de 2020
05.07.2020
Levante-emv

Preparados, ¿listos? ¡ya!

05.07.2020 | 22:11
Preparados, ¿listos? ¡ya!

Todos con el pie puesto en la línea de salida. España abre las puertas de sus comunidades autónomas y de sus fronteras. Pero, ¿estamos preparados y listos para movernos ya? Con cien días de Estado de Alarma a nuestras espaldas, libertades acotadas, reencuentros retrasados, llega el verano, el calor y las ganas de vacaciones. La recuperación, poco a poco, de nuestras vidas la hemos recibido como un premio de lotería que no sabemos por dónde empezar a gastar. Las ganas y el miedo se posicionan.

Un número en el calendario de una casa cualquiera marca una fecha acordada, decidida y debatida para recuperar la Nueva Normalidad. La fecha se coloca ante nosotros como una casilla de salida en un tablero de posibilidades para recuperar momentos, provocar reencuentros, organizar salidas, despedir el curso o revivir el turismo.

Pero, ¿qué sentimos cuando nos colocamos en esa casilla de salida? Una paleta de emociones dibuja muchos escenarios. Algunas personas no saben ni cómo adelantar un paso en el tablero. Les puede el miedo, ni están preparados, ni listos, ni ya. Es comprensible si valoramos la edad, los riesgos propios de cada persona, la responsabilidad, la incertidumbre sanitaria que vive desde hace meses con nosotros. Ante el miedo, respeto. Esta emoción nos ha salvado la vida durante miles de años, nos pone en guardia. Gracias al miedo, hoy estamos aquí como especie. Cuando hay miedo, estamos atentos a la despreocupación de los demás, nos molestan las risas sin mascarilla, nos indignamos ante la falta de comprensión. Exigimos precaución diciendo a veces y callando otras porque creemos en la responsabilidad social y sabemos que ésta puede estar salvando la vida a todos.

En la otra cara de la moneda, el que ya no se acuerda de los momentos duros pasados, el que tiene prisa, el que cree que ya no va a pasar nada, porque prioriza su creencia por encima de muchas informaciones. El que vive individualmente. Éste se siente más que preparado.
Dos maneras de enfrentarse a una misma situación, la del miedo y la del sin miedo. ¿Cómo pueden convivir en un escenario de amenaza colectiva? Toda convivencia requiere empatía. Vivir en sociedad es intentar comprender a la persona que tenemos enfrente para avanzar como equipo. No somos islas. Cada comportamiento nuestro afecta a otras personas. Formar parte de la sociedad es no sentirse solo y saber que eres parte. Somos una pieza de un conjunto más grande que, si se mueve, nos movemos todos. Ahí acaba nuestra libertad individual, cuando empieza la del otro. En esta pandemia, ese sentimiento de pertenencia al grupo ha quedado más que demostrado, sobre todo en los momentos más difíciles. Antes de la pandemia, no éramos tan conscientes de cómo podíamos influir en los demás. Ahora sabemos que un nieto que se va de fiesta se puede contagiar y poner en peligro a su abuelo. Así de sencillo y así de dramático. Sabemos que esto está sucediendo hoy en día, pero el sol aprieta y el verano es tentador. No es fácil recordar lo que hemos pasado, nos sentimos mejor si buscamos ese bienestar que tanto hemos echado de menos estos días y al que estamos tan acostumbrados. Necesitamos nuestra dosis de placer y diversión y así no pensamos demasiado. No nos manejamos bien con la incertidumbre y con el miedo porque nos incomoda, en muchos casos, tampoco hemos crecido con estas emociones. Al fin y al cabo, si te encuentras tú bien de salud € ¿Por qué iba a pasar algo malo? Pero la realidad es que pasa. Y la realidad existe más allá de lo que creemos cada uno de nosotros.

Lleguemos a tiempo. Dosifiquemos individualismos y pensemos en colectivo. Pongámonos de frente a las personas, como lo hacen los valientes, asumiendo nuestro papel como ciudadanos. Conectemos para enfrentar esta Nueva Normalidad juntos, desde el respeto y la tolerancia. Somos grupo.

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