Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Misoginia digital, el otro odio

La indefensión de la mujer crece en el entorno virtual

El discurso de odio hacia las mujeres en las redes sociales está organizado y perfectamente planificado. Es una forma más de violencia de género que no tiene consecuencias para aquellos que lo practican desde el anonimato y la total impunidad. Sobre esas cuestiones habla Mariluz Congosto, doctora en Telemática por la Universidad Carlos III de Madrid, dentro del espacio de reflexión "Insumisas".

Congosto trabaja con datos, es analista de redes y a través de algoritmos ha llegado a conclusiones que demuestran la indefensión de la mujer en el entorno virtual. "En Twitter existe un machismo recalcitrante. Hay foros masculinos que tienen monotorizadas a ciertas mujeres y van a por ellas a través de un acoso permanente y sistemático. Suelen ser mujeres con talento que triunfan. No tienen piedad, van a degüello con ellas", comenta la especialista.

Congosto ha estudiado dos casos concretos, el de Elisa Beni y Patricia Horrillo, dos periodistas que han sufrido ataques indiscriminados por su discurso feminista. La evolución del 8M a lo largo de los últimos tres años también es un asunto que está sobre su mesa. Para esta doctora en Telemática, lo que ha ocurrido en el 2020 es otra muestra de cómo el sistema patriarcal ha intentado hacer sentir culpable a la mujer, en este caso de los supuestos contagios por covid-19 durante las manifestaciones. "Les vino muy bien a algunos para juntar culpabilidad de Gobierno y culpabilidad de mujer", aprecia.

El antifeminismo en redes ha surgido como reacción virulenta a la nueva oleada de lucha por los derechos de las mujeres en los últimos tiempos. Los cambios sociales generan este tipo de atrincheramientos radicales, pero en este caso no existe la intención de debatir, de confrontar ideas, sino de humillar, amenazar y desacreditar. "Mucha gente tiene miedo de decir lo que piensa en Twitter porque sabe las consecuencias. Y coartarte tu propia libertad es una tristeza tremenda", concluye.

Compartir el artículo

stats