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La ventana

Un alto en el camino

A ellos se les detuvo el tiempo mucho antes de los que hoy lo han visto alterado por una historia bien distinta, arrancándoles de cuajo los amaneceres en los que deleitarse con esos tallos que habrían de brotar a bordo de la saga. Hablamos de las de Francisco Martínez Marco, Rafael Celestino Tafalla y las de los hermanos Juan y Sebastián Verdú Berenguer, cuyos restos se han puesto en el radar a estas alturas de la vida y del desafecto groseramente bendecido junto a los de otro buen racimo de represaliados en el camposanto de Monóvar al igual que poco antes aconteció en Castellón y pronto en Benissa, que fueron pasados por las armas en octubre del 39. Ayer mismo, vamos.

El nieto del primero rememora algo que se han pasado como el testigo de quienes sienten la íntima necesidad de mantener una llama de orgullo viva: «Mi abuelo dejó a mi abuela en herencia la cena que le dieron la noche antes de ser fusilado puesto que un vecino se la acercó a casa. Se trataba de una lata de sardinas y un trozo de pan para que ella y mi padre comieran». En este país cainita todavía hay quienes ven en la recuperación de la más elemental justicia extraviada un histrionismo con el único afán de remover lo que no se debe remover. A una parte de estos «afectados» porque otros compatriotas quieran recuperar los huesos de donde provienen los suyos les repateó que sacaran al caudillo del Valle de los Caídos para llevar su sacrosanto vestigio al cementerio del Pardo, con el gobierno del mismo signo de muchos de los que aún permanecen en cunetas presidiendo el traslado, con parafernalia y en helicóptero, al nuevo asentamiento. El pobre, qué barbaridad. Es verdad, cuánta venganza por Dios.

Existen descendientes que han seguido depositando a diario flores en un linde de la carretera en torno al lugar donde presumiblemente se produjeron las temibles ráfagas, aunque todo lleva a la conclusión de que el avance de la civilización hace lustros que dejó demasiadas fosas listas para sentencia. Qué civilización la nuestra.

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