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Julio Monreal

El noray

Julio Monreal

A 350 kilómetros de las decisiones

Propuesta de renaturalización del Paseo Marítimo y las playas de la Malva-rosa y el Cabanyal

Propuesta de renaturalización del Paseo Marítimo y las playas de la Malva-rosa y el Cabanyal Levante-EMV

València se la juega en los próximos años en su frente litoral. Es en la fachada marítima donde se aglutinan los principales proyectos de futuro de la capital y el área metropolitana, llámense ciudad deportiva del Levante UD o playa de la Malvarrosa renaturalizada.

Está uno deseando ver cómo los funcionarios de Costas, que son quienes realmente mandan en la franja marítima (ni la ministra, ni la delegada del Gobierno, ni por supuesto el alcalde) validan el desmantelamiento del paseo marítimo de Valencia que tanto costó arrancar a la Administración del Estado hasta su inauguración en 1991, para crear dunas y pasarelas de madera en un arenal que crece más de un metro al año por el depósito de sedimentos de las corrientes procedentes del Norte. Y también le gustaría a uno ver las caras de los titulares de los merenderos de la Malvarrosa, la mejor playa de España según la humilde opinión de un usuario y del nutrido colectivo Erasmus, al ver impreso en los papeles que Joan Ribó se propone levantar la «obra dura» del paseo y convertir el espacio en un remedo del sistema de arenales y pasarelas de madera del parque natural de la Albufera pero sin parque natural. València tenía una playa modélica, amplia, con servicios y bañistas, un arenal urbano que era la envidia del Mediterráneo, pero no entraba en el modelo de ciudad del gobierno del Rialto, que buscó financiación en Madrid para generar dunas y herbazales, a lo que cuentan las crónicas con poco éxito.

Porque Madrid no está ni se le espera en lo relativo al litoral valenciano. Sólo interesa para que salga Ferran Garrido en TV1 a decir si hace buen tiempo o malo y la A-3 se llene de domingueros con destino a las playas de Levante (con permiso del senador Carles Mulet).

La última muestra de este desinterés está en la gestión de la Marina de València. El Estado (que no es el Gobierno, sino los altos funcionarios de dentro de la M-30), quiere salirse del Consorcio que gestiona los espacios colindantes a la dársena interior del puerto de València desde que la 32ª Copa del América se enseñoreó de esa parcela del litoral mediterráneo. Si hay que condonar la deuda con el Instituto de Crédito Oficial (ICO) de más de 400 millones de euros se condona y punto, pero nos vamos de ahí. Es lo que piensan.

El órgano gestor de la Marina de València (40 % Estado, 40 % Generalitat y 20 % ayuntamiento) espera como el maná que los nuevos presupuestos de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias recojan el perdón de la devolución del préstamo que el Estado concedió para remodelar la dársena cuando iba a albergar la competición de la Fórmula 1 de la vela mundial en 2007 y 2009, una operación de reforma que se ha pagado con cargo a presupuestos en otras ciudades españolas. Esa condonación ya estaba prevista en las cuentas fallidas de hace un año, en las que ya figuraba un informe de Hacienda en el que se indicaba que después de perdonar la deuda, el Estado se reservaba el derecho a irse, dejando solos a la Generalitat y el ayuntamiento para hacer frente a los 65 millones de préstamo del Banco Santander, traspasado a un fondo buitre, y a los cerca de 26 millones de deuda en tasas portuarias que la Autoridad que preside Aurelio Martínez no está dispuesta a perdonar. Y en el nuevo presupuesto figurará igual.

Mucho mejor. Que se vayan. Como le gusta subrayar al presidente Ximo Puig, ¿qué hace en Madrid la sede del Instituto Español de Oceanografia?¡Cuánto bien le haría al Estado una profunda operación de descentralización, con funcionarios que lo analizan todo con la distancia y la pasividad de lo que ocurre a 350 km. viéndose repartidos por las cuatro esquinas de la piel de toro! Mientras no se imponga una visión cercana de los problemas y los retos las cosas no funcionarán. La Marina puede despegar sin la losa de los 400 millones de préstamo del ICO, pero eso solo será posible si los abogados del Estado y otros jerarcas de la Administración central abandonan su pretendida superioridad y permiten que equipos como el de la Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana de Gloria Calero, Rafael Rubio y Vicent Bufort toman las riendas y adquieren capacidad de decisión. Los problemas y los proyectos seanalizan mejor de cerca que con catalejo.

Sagunto logra casi gratis 25 viviendas sociales de la sareb: sí se podía

Lo que parecía imposible ya no lo es tanto. Lo que hay que hacer es insistir. Uno se preguntaba cómo era posible que los ayuntamientos valencianos y la Generalitat no pudieran hacerse con pisos para personas con escasos recursos habiendo miles de vivendas vacías en manos de la Sareb procedentes de los fallidos de los bancos tras la crisis de 2008. València se va a gastar un millón de euros en comprar pisos usados o nuevos para reforzar su parque de vivienda social. Actualmente tiene 125 inmuebles (y eso que era una prioridad del Govern de la Nau, hoy del Rialto) y más de 1.300 demandantes de pisos sociales. Pues va y resulta que el Ayuntamiento de Sagunto que preside Darío Moreno le ha sacado al conocido como «banco malo» 25 viviendas prácticamente gratis, sólo a cambio de que los inquilinos paguen rentas de 100 ó 70 euros mensuales, según sus medios económicos. Ya tienen la capital y los municipios un camino abierto. Sólo hay que preguntar en Sagunto. Puede que la concejala de Vicienda de València, Isabel Lozano, no tenga que gastarse el millón previsto.

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