Con la aprobación del Estado de Alarma y su duración de seis meses, por El Congreso de los Diputados, se ha venido a legitimar todas las medidas de restricciones de los derechos fundamentales , que en cada Comunidad Autónoma, se adopten como consecuencia de las necesidades imperiosas, para frenar la extensión de la segunda ola de estragos que está produciendo el Covid-19, prácticamente en todo el país.

Que el número de votos que obtuvo la propuesta del Gobierno fuese la mayoría del Congreso de los Diputados, no evitase la politización de algunas críticas, no era de extrañar, ya que en definitiva, sin ninguna propuesta en muchas de ellas, lo único que buscaban obtener un rédito político confundiendo a la opinión pública a costa de sus intervenciones.

Cuando el virus amenaza nuestras vidas, hay quien convierte en más desgraciada la situación, cuando escuchamos a quienes se empeñan en no encontrar un espacio de entendimiento, en la confrontación permanente, en el regate corto, en las ocurrencias y en el combate dialéctico, mientras el Covide-19 se expande a mayor velocidad de la que nuestros gobernantes toman decisiones.

Porque la duración de lo aprobado, no supone que ya está todo hecho contra la pandemia, sino que supone que son posibles los recortes de derechos fundamentales, que permitan allanar allí donde sea necesario, la curva del crecimiento del número de contagiados y de las víctimas mortales. Y esas medidas sean tomadas por los Gobiernos Autonómicos.

Pero al margen de esas actitudes, la abstención del PP por la que optó su líder Pablo Casado, que tampoco se privó de una serie de inadecuadas críticas, han suscitado en algunas baronías de su partido, el convencimiento de que Pablo Casado está acelerando la ruptura con VOX y que está explorando pactos económicos con el PSOE en las autonomías, donde la direccion nacional del PP y los barones tienden la mano, para lograr acuerdos presupuestarios con los socialistas en Castilla y Leon y Andalucia.

Para mi, es que pese a todas las dificultades, y las dudas que se tengan por la torpeza política de Pablo Casado, tras la ruptura verbal del PP con VOX, su discurso ha marcado

irremediablemente una barrera entre la derecha y la ultraderecha, que se está sustanciando tan solo una semana después del debate de la moción de censura de VOX.

Esos barones del PP, le piden "Sosiego" a Pablo Casado recordando que lo que debe primar es la gestión a los choques de la Ayuso, tienen razón, porque la Presidenta de la Comunidad de Madrid, ha dado muestras sobradas de no tener la preparación que requiere la responsabilidad que ostenta, aunque la responsabilidad no es solo de quien la puso al frente de la nave, sabiendo que carecía de experiencia y aptitud, para decidir sobre la vida de seis millones y medio de madrileños. Más de una decena de Directores Generales le han dimitido durante la Pandemia, y ya no hay un solo barón del PP que oculte su perplejidad por el indescifrable Ayuso.

Y esas expresiones, no son más que las preocupaciones de una parte de los dirigentes del PP, porque consideran que la batalla política y judicial entre Isabel Diaz Ayuso y el Ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha dejado un balance declaradamente negativo para el PP. Porque los restos del naufragio madrileño, son clarividentes: Madrid tiene los peores datos de España y se han cerrado en medio de una gresca sin precedentes, que no solo ha concernido al PP y al PSOE, sino también ha deteriorado de manera notable, las relaciones entre los populares y Ciudadanos, en el seno del Gobierno de la Comunidad.

 

Por otro lado, el llamado sector crítico, empieza a abandonar la organización naranja de Ciudadanos en pleno giro de Ines Arrimadas, cosa que le va a permitir, creo yo, que juegue un papel más decisivo, en la configuración y estabilidad de las mayorías parlamentarias, en la solución de los más urgentes problemas, como son los Presupuestos, que próximamente van a debatirse en el Congreso, y la necesidad de la Reforma del CGPJ, entre otros como la sostenibilidad del Sistema Público de Pensiones, con los acuerdos de la Comisión del Pacto de Toledo.

Ahora, junto al Estado de Alarma aprobado, hace falta que los ciudadanos seamos más respetuosos con las medidas que tomen en cada Comunidad Autónoma, para conservar nuestras vidas, de la segunda ola del Covid-19. Porque estamos en un momento muy grave y quizá los confinamientos cortos, no vayan a ser suficientes, ha suscrito Fernando Simón.

Por ese motivo, hace falta que la ciudadanía seamos más respetuosas con las medidas de seguridad que se tomen en cada Comunidad, en lugar de esas críticas a todo, que dan la impresión de que la culpabilidad de toda la pandemia mundial tiene un único culpable: Pedro Sánchez y el Gobierno.

Hay que ser un poco más serios, los de las formaciones parlamentarias de crítica fácil, y los ciudadanos que parece que si no van de botellón, violando todas las normas de seguridad, se consideran que viven en una dictadura. 

Un ejemplo del buen hacer de un Gobierno Autónomo , es lo que ha hecho su Presidente Ximo Puig en la Comunidad Valenciana, que ha anunciado el cierre perimetral de la Comunidad, como medida para frenar la expansión de la pandemia en las últimas semanas, y ante los próximos puentes que se avecinan.

Y con excelente acierto ha dicho: " Si adoptamos estas medidas, es porque no queremos ir a peor. La situación ha empeorado en dos semanas se ha duplicado la incidencia un 53% y tenemos claro que no existe una oposición entre Salud y Economía, proteger la vida y la salud, será siempre la prioridad, nada vale más que una vida, y por desgracia estamos perdiendo muchas".

Recojo en estas reflexiones, como ejemplo de las necesarias medidas tomadas, así como las PALABRAS DE GRAN VALOR QUE HA PRONUNCIADO XIMO PUIG, que vienen a demostrar, cómo hay que actuar frente a la Pandemia.

 

Así lo creo y así lo digo.