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Javier Cuervo

El influencer de la vacuna

Pedro Sánchez es muy contemporáneo: habla inglés fluido, sabe “monetizar” (en votos) su atractivo, polariza emocionalmente (“me gusta”/ “lo odio”) y es capaz de negociar cualquier cosa y venderlo a lo que dé el mercado, sin importar que las joyas fueran de la abuela. Pedro anda por el presente como por su casa.

Su forma de plantarse en televisión parece tan antigua que choca en alguien tan contemporáneo hasta que comprendes que ese presidente de gobierno en comparecencia oficial no se comporta tanto como Fidel Castro en Televisión Cubana sino como un influencer en YouTube, tu canal del yo. Ahora mismo, Pedro Sánchez es el mayor influencer sanitario del país. Como, desde Aznar, España tiene repartido en 17 comunidades el poder sanitario, la influencia es lo más que le queda al presidente del gobierno, fuera del estado de alarma.

Sánchez se comporta como influencer en la discrecionalidad de acceso al público -usa la TV como si fuera YouTube- y en la atracción por la novedad del producto. Por eso está última aparición de influencer de las vacunas -el producto que no ha salido al mercado y no ha sido aprobado por las agencias sanitarias internacionales- anunciando un calendario que es pan electoral para hoy y hambre de cumplimiento para enero, un plan de vacunación que es una obviedad -la noticia será lo contrario- e informando de una red de 13.000 puntos de vacunación, que es exactamente la que ya hay, sin el refuerzo que será necesario.

Como a los influencers, sus apariciones no le obligan respecto a los productos que recomienda. Pedro Sánchez no se va a sentir comprometido por el calendario, ni por el plan (si encuentra resistencias entre los miserables que, en ejercicio de varias libertades, nieguen la obviedad de proteger prioritariamente a los médicos, a los ancianos y a los más vulnerables) de igual modo que no se siente concernido porque lleguen a tiempo las ayudas después de haberlas anunciando, porque eso es gobernar y a él lo que le gusta es el ejercicio del poder del influencer: anunciar y gustar.

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