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Gemma robles

El lobo ronda al PP de Casado

Bárcenas retorna y amenaza al que fue su partido y aúlla al actual líder, agobiado por el juicio de la contabilibad ‘b’ | Vox le gana terreno en la Cataluña electoral

Ya saben los lectores de este espacio semanal, el En clave Madrid, que aquí se da cuenta de los temas que van a marcar la agenda de la semana sean oficiales u oficiosos. Le interese a los partidos o a las instituciones remarcarlos o todo lo contrario. Pues les aviso de que en los próximos siete días van a oír a hablar mucho de lobos. De los de verdad y de los metafóricos. Comencemos por los de verdad: este animal está a punto de convertirse en especie protegida en España, lo que impedirá su caza. La medida ha creado ruido ciudadano y político que va a ir in crescendo. La derecha va a exigir que los ministros Luis Planas (Agricultura, Pesca y Alimentación) y Teresa Ribera (Transición Ecológica y Reto Demográfico) comparezcan para ahondar en el asunto.

El Gobierno central, pese a que la decisión aún no se ha publicado en el BOE, avisa de que no habrá marcha atrás. Eso, siendo consciente de que el asunto es más complejo de lo que aparenta y de que las regiones del noroeste del país, junto a Castilla y León, buscan cómo frenar una iniciativa inapelable desde la óptica ecologista y de defensa medioambiental, pero que parece poner en jaque al sector de la ganadería y que produce miedo en vecinos que temen ahora ver lobos en las puertas de su casa. Quizá la protección de esta especie tenga que ir acompañada de decisiones complementarias para que sea digerible en un Estado con realidades diferentes...

Interesante debate el que gira alrededor del mamífero carnicero. E interesante también el juicio que empieza esta semana sobre la caja b del PP con Luis Bárcenas como gran protagonista. El extesorero popular, viejo lobo de mar acostumbrado a navegar en las aguas más turbias de la política y los favores entre poderosos, amenaza (otra vez) con romper definitivamente con la camada popular y contarlo todo, sin excluir esta vez de la quema ni a Mariano Rajoy... ni a Pablo Casado, a quien ya le ha dedicado un potente aullido este fin de semana.

Los pactos rotos

Bárcenas asevera que ha “negociado” con personas “muy vinculadas” al actual PP para enterrar el “hacha de guerra” y que ellos, los de Casado, no han cumplido pese a que él sí se retiró como acusación particular del caso que juzgaba la destrucción de sus ordenadores sintiéndose obligado, sostiene, por un hipotético acuerdo. Eso es lo que dijo ayer al diario El Mundo, exhibiéndose cual lobezno escorchado en vísperas de un juicio donde Rajoy y José María Aznar, ojo, actuarán como testigos. Y el extesorero, como abanderado de la verdad sobre la contabilidad opaca del PP.

Esto último está por ver. No es la primera vez que Bárcenas amaga con convertirse en lobo cebado, llevando una presa en la boca, y termina por agachar las orejas. Bien es cierto que esta vez ha concedido una entrevista con mensaje para Casado en las horas anteriores al juicio y ha remitido un reciente escrito a la Fiscalía donde asegura que Rajoy, expresidente y a la sazón exjefe de Casado, estaba al tanto de todo lo que ocurría con el dinero negro en su partido.

El ahora líder del PP, inmerso en una campaña catalana donde Vox podría sorpasar a su partido, niega cualquier contacto con Bárcenas; sitúa cualquier irregularidad en un pasado popular al que no se siente ligado; amenaza con emprender acciones judiciales y habla por boca de colaboradores de “conspiraciones”. Punto este que es el más peligroso de todo su argumentario puesto que quien puede conspirar contra él, y él lo sabe, es Bárcenas, el lobo que una y otra vez termina rondando la puerta la sede donde tantos años tuvo despacho. La de la calle Génova. Una sede con indicios de haberse pagado en b precisamente por las gestiones que este y otros extesoreros populares habrían realizado como intermediarios entre empresarios y las administraciones públicas gobernadas por el PP durante décadas.

Vox y encuesta del Gesop

Ni el panorama judicial ni las encuestas electorales en Catalunya se le presentan sencillas a Casado, que intenta mantener el tipo dedicándole un menos lobos a un Santiago Abascal, que gana potencia demoscópica y a un Bárcenas que amenaza la tranquilidad de su presente. ¿Y del futuro?

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