“Esgrima para todos y para todas, es un deporte en temas de inclusión, tenemos campeonas del mundo”, declaraba Marisa Vázquez de Ágredos, vicedecana de Calidad, Innovación Educativa y Relaciones Internacionales de la Facultad de Geografía e Historia de Valencia, aseverando que “la universidad es cada vez más diversa”. Hace un año se propuso una demostración de esgrima deportiva, histórica, estética y adaptada en el Centro Cultural de La Nau y recientemente se llevó a cabo bajo el entoldado de su claustro con la colaboración del club de esgrima La Robera Sala d’Armes, integrado por mujeres y creado hace cinco años. “Yo no conocía este mundo y si lo he hecho es a través de mi hijo Mario”, un pequeño fan de las armas blancas y sus versiones futuristas en películas como Star Wars o El señor de los anillos. ¿Dirección de combates escénicos como salida laboral? ¡Sí! ya que la esgrima escénica es indispensable en cinematografía, teatro y televisión.

Esgrima escénica infantil que gestiona conexión, respeto y normativa. Esgrima como óptima disciplina de ayuda en casos de violencia, trastornos TEA (Trastornos del Espectro Autista), superación de conflictos e integración. Alejandro y Eva, ejemplo del alumnado infantil de la campeona de España de esgrima histórica y fundadora de La Robera, Laura Pérez Aguado, lo demostraron en la pista. ¿Por qué tantas mentecateces familiares han impedido a muchos niños y niñas practicar la esgrima?

“El papel de la mujer fue fundamental” consolidándose en el siglo diecinueve. “Tuvimos que esperar treinta años para que la mujer pudiera competir en igual” comenta Ester Alba, vicerrectora de Cultura y deportes, recalcando la importancia de que fuese la primera vez que un evento de esta naturaleza se celebrase en el espacio cultural de la Universitat de València.

¿Por qué en medios informativos deportivos la esgrima apenas tiene cobertura?

“Las mujeres estamos luchando por estar en la pista, aún nos quedan muchas pistas por conquistar, desde el Renacimiento habían mujeres en la esgrima” apunta la representante de Igualdad, añadiendo que “hay un paralelismo entre esgrima y feminismo”. En los Juegos Olímpicos, la esgrima femenina se incorporó en mil novecientos veinticuatro.

“En el Siglo de Oro buscaban hacer mucha bronca”, dice María Rosa Nicolás García, una de las esgrimistas escénicas. Profesora en la British Academy of Screen and Stage Combat y que también imparte clases en la Federación Catalana de Esgrima Antigua. “(Las) los actores tienen que estar muy seguros de lo que hacen, improvisar está prohibido en lucha escénica, se trata de pactar, ¡nunca improvisar los movimientos de esgrima!”. ¿Podría asemejarse al plató político donde toda escaramuza o estocada se ciñe a un guion elaborado ejecutándose desde su marca? “Hay muchas actrices que hacemos lucha escénica, cada vez más”. Angelina Jolie, Uma Thurman, Natalie Portman, Catherine Zeta Jones, Madonna, Rosamund Pike, Assumpta Serna, Monica Belucci, Aishwarya Rai, Michele Zeon. Hasta la moda se ha inspirado en la esgrima para colecciones.

Autodeterminación, confianza, relación de equipo, fortalecimiento de la autoestima, fomento de habilidades e integración son algunas de las ventajas que otorga ante la diversidad funcional o de género. València puede ser la sede de los próximos Gay Games 2026 organizados cuatrienalmente por la FGG (Federation of Gay Games) con más de treinta deportes representados incluida la esgrima. Por y para ello, La Robera Sala d´Armes se ha unido abiertamente al empeño.

Paz Villavicencio y Lolita, la de las canas, duelistas madrileñas, Inés Suárez, militar en la conquista de Chile, Ana de Mendoza, noble española esgrimista y princesa de Éboli, Teresa Castellano de Mesa, esgrimista desde los dieciocho años “profesora de esgrima y fundadora en España de los ejercicios calistécnicos o gimnásticos-ortopédicos para niñas”, según escribe Elena Gómez Ruiz, fueron nombres fulgurantes de la historia a los que adjuntar el de la también cantante de ópera y esgrimista Julie d’Aubigny. Mujeres soldado empuñaron sus armas en combate como la donostiarra Catalina de Herauso y Galarraga, la monja alférez, las inglesas Christine Davis, Phoebe Hessel y Mary Anne Talbot; María van Antwerpen o la alemana Antoinette Berg, “que en 1799 luchó en el Ejército inglés contra los franceses en territorio holandés”. Por su parte, Géneviève Prémoy recibió el título de caballero (¿por qué no existen nombramientos en femenino?) de la orden de San Luis de manos de Luis XIV mientras que Napoleón hacía otro tanto otorgándole la Legión de Honor a María Schellinck, una soldado flamenca, y Guillermo III de Inglaterra beneficiando con una renta vitalicia a la soldado Elisabeth Sommuruel, según recoge el estudio conjunto del profesor del departamento de Historia Social de la Universidad Erasmus de Rotterdam Rudolf M. Dekker y la escritora Lotte van de Pol titulado La doncella quiso ser marinero. ¿Cuándo acabará cualquier categorización? Se relata en el estudio mencionado que “mujeres que en teoría empezaron a travestirse por patrimonio y lealtad al soberano. Cuando tales mujeres habían blandido sus armas ejemplarmente en el campo de batalla, se imponía el gesto del indulto y la recompensa reales”.

“Tuvimos en España la cuna del duelo, al principio eran duelos para defender la vida” sentencia la también subcampeona de esgrima escénica y medallista autonómica en varias disciplinas Laura Pérez. ¿Por eso gustan las continuas peloteras públicas o privadas? Pueblo peleón, ¿pueblo insatisfecho?

“Gracias a los españoles que utilizaban las dos manos” con espada y daga, en Flandes los tercios batallaron denodadamente y “sin escudo que es muy español”, informa Laura Ruiz Sanchis, medallista internacional de esgrima deportiva en espada y florete durante su constante aportación de datos históricos y técnicos a través del micrófono.

¿Por qué no se arraiga este deporte a nivel pedagógico?

“Yo tiré en la sala de armas del ejército”, declaraba Emilio Iranzo García, vicedecano de Cultura y Participación Estudiantil de la Facultad de Historia y Geografía. El año pasado, el equipo femenino del Ejército de Tierra ganó la medalla de oro en florete y una sargenta primera fue nombrada deportista destacada en el Campeonato Nacional Militar de Esgrima.

“Los duelos forman parte de nuestra cultura” y para muestra las tiradas de verborrea descalificadora tan al uso en representantes políticos, populares de los medios de información, artistas y pseudoartistas y demás autoridades en salir a flote como sea que desenvainan sin recato un lenguaraz discurso.

“Lo típico español es acceder hacia adelante en esgrima histórica, íbamos con nuestra espada ropera (tizona), la capa y el sombrero”, apunta Pérez Aguado ataviada con chaleco y mallas negros, camisa blanca y ancho cinto. Y, además, es posible salirse de la pista “(Las) los de histórica hacen esas cosas” comenta la locutora. “Lo mejor era cortar cabezas y rebanarlas”, asevera ante la demostración con sable húngaro entre Mary Cruz, una alumna con diversidad auditiva y en silla de ruedas, y Laura Pérez. “La prioridad es de aquél (aquella) que inicia el ataque”. ¿Estrategia también electoral? ¿El primer bulo o descalificación conquista el terreno popular?

Chicas sablistas y floretistas, jóvenes que tiran con la mano izquierda frente a participantes utilizando la diestra, parejas mixtas. Profusión de puestas en escena. Como la de dos sablistas con diversidad funcional motórica, a los que “durante cinco años los hemos preparado”. Emanuel y Constance, para su duelo se sientan en sillas de ruedas ancladas a un armazón férreo. En garde, pret, allez! ¿Por qué no se incluye esta práctica como terapia alternativa?

“Uno de los primeros deportes en los que participa la mujer, permite a la mujer igualarse e incluso vencer a los hombres”, se escucha a través del micro mientras Laura Pérez sale nuevamente a la pista “para demostrar que es capaz de cualquier cosa, incluso volar con las orejas, ¡ahora, tira a espada!”. Y lo hace con la madrileña Cristina de Vargas Hilla, campeona del mundo de esgrima, modalidad espada (esgrimista espadachina) amante de la flecha como ataque y campeona de España en todas las categorías, que ha estado tirando conectada a sensores con diferentes rivales.

El maestro de esgrima, novela del escritor Arturo Pérez-Reverte, en su capítulo tercero señala: “En el tiempo incierto, como en cualquier otro movimiento arriesgado, el que sabe tirar debe prever las intencionesdel contrario, estudiando cuidadosamente sus movimientos y conociendo los resultados que estos puedan tener”.