“Los gobiernos tienen la obligación de satisfacer ciertas necesidades, los derechos hay que defenderlos están llegando las tinieblas, la llegada de la covid facilita la llegada de esas tinieblas”. Isabel Dudzinski, portavoz de Amnistía Internacional en València participaba éstos y otros mensajes durante la presentación en el Centro del Carmen Cultura Contemporánea del Informe 2020/21 Amnistía Internacional. La situación de los derechos humanos en el mundo. Un grueso tomo donde se recogen datos, investigaciones, denuncias, porcentajes, y cuanto se refiere a la deriva que han tomado los países en este aspecto. “Hoy (miércoles siete de abril de dos mil veintiuno) se ha presentado el informe en todo el mundo, abarca a ciento cuarenta y nueve países”

“Queremos que sea un grito de atención”, fueron las palabras iniciales de Ignacio Gay, coordinador de la organización no gubernamental refiriéndose a este ímprobo trabajo colectivo del que Lola Bañón, doctora en periodismo por la Universitat de València, reseñaba se pone por escrito “la voz de la sociedad civil organizada” siendo un recurso de máxima relevancia para cualquier periodista que desee conocer realmente la situación global en derechos humanos. “Informes contrastados de la principal organización de derechos” que continuamente “apela a la participación ciudadana” porque “hay que luchar día a día para garantizar los derechos”.

¿Dónde la asignatura sobre derechos humanos en el programa de secundaria?

“España continuamente recibe amonestaciones”, recalca la también licenciada en periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona. ¿Alguna reacción al respecto? Dejarlo correr porque el tiempo es factor importante hasta en casos judiciales. Quico Tomás-Valiente, periodista especializado en información jurídica junto al también periodista y abogado Paco Pardo en su libro La justicia y sus puñetas, relatan: “En diciembre de 2010, la Sala de lo Penal del Supremo consideró probado que César Alierta (nombrado por José María Aznar) había cometido un delito de abuso de información privilegiada en 1997, cuando dirigía la compañía estatal Tabacalera. Sin embargo, le absolvió ¿Cómo pudo suceder de este modo? El factor tiempo es, en ese caso, la clave. En la misma sentencia en que consideraba probado lo antedicho, declaraba extinguida la responsabilidad penal de Alierta porque entre el día que el alto tribunal señaló como referencia para la comisión del delito y la presentación de la querella habían pasado más de cinco años, plazo previsto por la ley para que se extinga la responsabilidad criminal sobre el citado delito”. ¿Cuándo se impedirán ciertas prescripciones?

Hay que “valorar el trabajo de la sociedad civil” esa solidaridad rescatada en la pandemia y el apoyo mutuo en el día a día. “La vacuna se ha convertido en una señal de desigualdad” potenciando un desaforado clasismo y fanáticas exclusiones. Dictamina el antropólogo estadounidense Marvin Harris en Jefes, cabecillas y abusones: “No se hable más de la necesidad innata que siente nuestra especie de formar grupos jerárquicos. El observador que hubiera contemplado la vida humana al poco de arrancar el despegue cultural habría concluido fácilmente que nuestra especie estaba irremediablemente destinada al igualitarismo. Que un día el mundo iba a verse dividido en aristócratas y plebeyos, amos y eslavos, millonarios y mendigos, le habría parecido algo totalmente contrario a la naturaleza humana”.

“No hay que caer en un discurso pesimista, hay que continuar en la lucha” ya que la resistencia existe aunque no salga en los medios de información ni se valore a nivel institucional. Tristemente, en las circunstancias actuales, la falta de respeto por los derechos humanos ha salido a flote “es un síndrome que estaba oculto” comenta la directora de la Fundación Asamblea Ciudadanos y Ciudadanas del mediterráneo (FACM) Lola Bañón. La sociedad mundial no quiere dejar abandonadas a personas y es en situaciones como la actual cuando surge el “auge de movimientos sociales y colectivos que han demostrado solidaridad” apunta Dudzinski.

“El modo en que los gobiernos utilizan los recursos está relacionado con los derechos humanos, los estados han demostrado no estar a la altura”. Benjamín Disraeli, dos veces primer ministro del Reino Unido, concluyó que: “Todos (todas) vivimos en un círculo”. Dado lo cual, y tal como aseguró la activista de nacionalidad polaca y francesa: “Todos (todas) somos interdependientes”.

¿Por qué en situaciones de máximo conflicto se permite la insania ética, el mercadeo de la vida y la muerte, de la salud y la enfermedad? “La pandemia ha sido el problema en derechos humanos”. En África ha desparecido la economía informal, “llevada en mayor parte por las mujeres y las niñas”. En otros lugares no dudan en “detener a opositores bajo la excusa de la pandemia” y “en las américas, la región del mundo con más desigualdades” se han visibilizado las “condiciones infrahumanas en las cárceles”. En China “se ha estado sometiendo a la gente al desconocimiento” sobre la pandemia y “muchos países de Asia Central han ocultado datos”. Duddzinski, a medida que la presentación se desarrolla, arremete contra voraces perversidades. “Australia sigue siendo el mayor exportador de combustibles fósiles”. En una decena de países los derechos humanos han sido suprimidos y “racismos institucionales se han agravado en algunos países” como Bulgaria, Grecia, Chipre. Minorías como la gitana son víctimas de xenofobia. “Uso excesivo de la fuerza en manifestaciones”. Utilización de “software (sistema informático) espías en varios países”. “Problemas con la independencia del poder judicial”. En Ucrania hay quien no puede cobrar ni la pensión porque “sigue siendo un país partido en dos”. Hungría, Polonia y Turquía tienen “leyes contra personas LGTBI”. En España “se han visto abandonadas las personas mayores en residencias” y contabilizados “sesenta y un casos de abusos” contra los derechos humanos durante el primer estado de alarma, existen “amenazas a periodistas haciendo su trabajo” y vulneración domiciliaria, sin olvidar las “órdenes de expulsión sin respetar la ley” en Canarias. Ismael Furió, presidente de Sasemar (Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima) informa radiofónicamente que ciento cincuenta millones de euros es lo que cuesta Salvamento Marítimo, de los cuales dos tercios son para “los carguitos y cargazos”.

Especifican los canadiense Laurence Johnston Peter, pedagogo, y el guionista televisivo Raymond Hull en uno de los capítulos de El principio de Peter, en cuya contraportada se apunta que es una obra “muy necesaria para comprender los desatinos y atrocidades que cometemos contra el mundo y contra nosotros (nosotras) mismos” que, “se ofrecen subvenciones federales para muchos fines. Tan pronto como se ofrece el dinero, hay que encontrar una forma de gastarlo. Se crea un nuevo puesto. Se nombra a alguien para que ocupe el puesto. El introducido (introducida) puede que resuelva o no el problema que debía resolver, pero eso es lo de menos. Lo importante es que pueda gastar el dinero y quiera hacerlo”.

¿Por qué dar altavoz a personas incapaces de gestionar, de razonar en concordancia con las realidades del siglo en el que viven? ¿Por qué cualquiera que vive del erario público puede soltar atroces estulticias mientras la censura enmudece críticas ciudadanas?

“Estamos en un momento muy negro para la libertad de expresión” donde el sistema financiero organizado que rige los medios de comunicación silencia cuanto no conviene y “las televisiones privadas están ocupando un espacio público”. Profesionales de la información están en manos de cuatro y “si un escritor es expulsado no tiene donde escribir”. Hay personas presas por utilizar la libertad de expresión apuntaba Bañón, “no hay actualidad política, tenemos un problema en libertad de expresión”, a lo que añadía Dudzinski que “Francia es uno de los países que más ha retrocedido” en este punto.

A la entrada del evento se firmaron postales de un desnudo femenino como muestra de repulsa ante la posible condena a seis años de cárcel de Yulia Tsvetkova, joven artista rusa, feminista, activista y directora de escena acusada de “producción y difusión de materiales pornográficos” por dibujar genitales femeninos, tras haber sido multada por sus dos cuentas online de temática LGTBI. ¡En Rusia!

Actualmente el porcentaje de civiles muertos en conflictos bélicos en lo que llevamos de siglo es del noventa por ciento sobre el total de fallecimientos. Lucio Anneo Séneca, filósofo estoico cordobés, decía que “largo es el camino de la enseñanza por medio de teorías, breve y eficaz por medio de ejemplos”.