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Esquivel

La ventana

Francisco Esquivel

A la postre, barra libre

Es tarde. El clima en los platós se ha extremado y nadie lo desextremará

En vista de lo visto, García Montero no ha podido resistirse más: «Hemos llegado hasta el ridículo de una sociedad que cree que ser libre es tomarse una caña». Dado que su hija es la número 4 por Falange en las elecciones de la semana que viene, todo apunta a que el poeta y candidato años atrás de Izquierda Unida para la presidencia de la Comunidad de Madrid necesita más de una birra.

Es tan versado el director del Instituto Cervantes que en su lectura del paso dado por la niña ha echado mano de la cita correspondiente: «Como dice su madre –la escritora Almudena Grandes–, nos está haciendo pagar todo lo que nosotros le hicimos sufrir a nuestros padres». El sufrimiento va por barrios y no acaba ahí, en todo caso empieza. Fernando Savater ha utilizado la fórmula de un artículo en El País titulado Convencido, en el que, bajo dicha cabecera, escancia su voto para... Ayuso. Y ojo, no solo eso, sino que encima lo explica, la defiende y la encumbra para lo cual ya hay que filosofear, aunque también es verdad que, al formar parte en su día del frente liderado por Rosa Díez, lo suyo viene rodado y, su Ética para Amador, servida en rodajas a gusto del consumidor. De hecho en su texto resalta a Gabilondo, al que solo le afea que se arredre ante Sánchez. Es el sino del brother por antonomasia: que casi todo el mundo lo estima pero que, bien por una cosa o por otra, ni la cuarta parte lo contempla.

Y eso que el hombre hace todo lo posible por ponerse enérgico y que, en lugar de cordón, hasta ha hablado de cinturón sanitario. Pero es tarde. El clima en los platós se ha extremado y nadie lo desextremará. Iglesias desliza que Ana Rosa Quintana «difunde mentiras de la ultraderecha» y esta le responde con que «usted es un fascista que me está señalando». Jorge Javier Vázquez se hace carne en un mitin sociata y Abascal se ceba con el «pequeño dictador televisivo, que ha venido a darle algo de histeria a esto. Estoy un poco asustado con su entrada en campaña».

No pueden evitarlo, prima el debate.

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