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RASO Y JUNTO AL PALO

Julián García Candau

Gracia, otra víctima de Peter

Es indignante que a falta de cuatro jornadas se pretenda hacer culpable de la situación del equipo a un preparador al que han tomado el pelo desde que tomó posesión del cargo

Gracia, otra víctima de peter

Gracia, otra víctima de peter

El dueño de la mayoría de las acciones, el tal Lim, y su acólito en la presidencia del club, el tal Murthy, han decido destituir a Javi Gracia. Como es costumbre de la casa, para casos de emergencia la responsabilidad de la dirección del equipo recaerá en Voro, salvavidas habitual que incomprensiblemente, dadas las formas actuales, todavía no ha sido despedido. La destitución de Gracia llega tarde. Debieron tomar la decisión mucho antes. Desde el comienzo de temporada se opuso a los planes de los dirigentes y dejó de alinear a los mejores de la plantilla y seguramente lo debió hacer para dar en los morros a los mandamases. Un entrenador que no alinea a Garay, Rodrigo, Parejo, Coquelin, Ferran Torres y Kondogbia, no merece ostentar el titulo de entrenador valencianista. Solo por este pequeño detalle no debería haber sentado plaza de técnico desde que comenzó la temporada.

Gracia ha sido una víctima más de la administración de la sociedad. (Renuncio a hablar de club porque ello es malversar el significado de las palabras). Pero en el victimario no está solo. Por delante han caído hasta dignos empleados como Camarasa. Es indignante que a falta de cuatro jornadas se pretenda hacer culpable de la situación del equipo a un preparador al que han tomado el pelo desde que tomó posesión del cargo. Lo que sucede en la entidad es una prueba más de la indigna venta de la mayoría de las acciones a un individuo que solo ha pretendido hacer negocio y ha pasado por encima de la historia y los sentimientos de los aficionados. (El Atlético de Madrid prefirió devolverle el préstamo que le hizo ante que tenerlo como socio).

Creo que fue el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, quien le dijo al acólito Murthy que lo que él representaba carece de toda credibilidad. Desde que aterrizaron en Mestalla los extravagantes miembros del comercio, esta vez futbolístico, la entidad no ha vivido más momento glorioso que la participación en Liga de Campeones y la conquista de la Copa del Rey justo frente al Barça. (La consecuencia del éxito ya se sabe como acabó). Si antes habían incumplido la mayoría de los propósitos con los que se les vendió la sociedad, hemos llegado al momento en que, probablemente, tendremos conflicto judicial respecto a los compromisos firmados. No hay pabellón en Benicalap, ni se acaba el Nou Mestalla.

La sociedad está regida por auténticos buitres que han pretendido hacer del Valencia una catapulta financiera que, encima, no han sabido llevar con acierto y cordura. La decisión de destituir a Gracia es un brindis al sol, esto del brindis al sol es para que nos entendamos nosotros y no los de los cuentos chinos, porque lo que resta de la competición solamente puede aportar un pequeño bálsamo a la nefasta clasificación que se cargará al destituido.

Se ha dicho que Gracia no aportaba la suficiente moral a la plantilla para que resolviera los partidos favorablemente. Yo me pregunto cuál es el estado de ánimo de Cillesen, Gayà, Carlos Soler, Maxi y Guedes, que son los nombres que suenan para el tiempo de las ventas. En la plantilla no puede existir espíritu de ningún tipo porque no se sabe cuál es el futuro de la sociedad y menos aún de los propios futbolistas. Además de los citados alguno de los cuales se sentirá feliz si se va de Mestalla, hay, indudablemente, otras almas en pena.

La desgracia es infinita porque no se puede pedir responsabilidad a quienes pusieron la entidad en almoneda y el problema se ahonda con el hecho de que el de Singapur dice que no quiere vender. El Valencia con la venta de acciones no quedó a salvo. Pero Salvo, sí.

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