Hay palabras que oímos continuamente pero que no adquieren significado hasta que las podemos usar. Para el dueño de un local de hostelería probablemente inteligencia artificial sea una de ellas.

Sabemos que la inteligencia artificial es lo que hace que los coches se muevan de manera autónoma, o que los médicos mejoren sus diagnósticos, pero, en un negocio tan tradicional como el dar de comer y beber bien a las personas, ¿qué pinta la inteligencia artificial? Por supuesto, no estamos hablando de la imagen típica de los restaurantes del futuro -atendidos por robots, como en las películas- sino de algo que, desde ya, puede ayudar a hacer más rentable y sostenible un restaurante.

Pensemos que cada ticket de venta contiene decenas de datos muy jugosos: cuándo y qué se ha vendido, quién lo ha vendido, cuánto y cómo se ha pagado, etc. Todos esos datos suelen descansar en las tripas de los TPV, y casi nadie les saca su jugo. Como máximo alimentan un sistema de business intelligence o unas hojas Excel para hacer algunos cálculos.

Por otro lado, cada día tiene unas circunstancias determinadas, quizá haya llovido, es posible que sea una víspera de fiesta y puede hasta que juegue el equipo de nuestra ciudad. Estos también son datos que pueden afectar a las ventas.

¿Y si tuviéramos una licuadora capaz de exprimir el jugo de todos esos datos unidos? Podríamos por ejemplo pedirle que nos dijera de qué forma vende un determinado local, si le afectan las fiestas o la lluvia, si las promociones que ha hecho han sido efectivas, o cuántos pedidos puede esperar entregar a domicilio el próximo partido del Valencia. Con ese tipo de predicciones cualquier hostelero podría mejorar su negocio, y eso es algo que nos obsesiona.

En Controliza hemos estado trabajando desde hace años para poner en manos de cualquier hostelero un sistema de inteligencia artificial capaz de obtener, tratar y extraer toda la información de los datos que realmente importan. Y que ese sistema sea capaz de ayudarle a comprar lo justo, a disponer del personal que necesita, o a anticipar las mejores decisiones para el siguiente servicio.

Ese ingrediente secreto, hasta ahora patrimonio de las empresas muy grandes, puede ser usado ahora por cualquier hostelero para asegurar la rentabilidad y la sostenibilidad de su negocio y de esta forma entrar de lleno en el futuro digital casi sin darse cuenta.