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Maite Mercado

De limpieza

Una cuenta atrás marcaba el viernes en TVE las horas, minutos y segundos que restaban para ver desfilar a nuestros abanderados, el piragüista Saúl Craviotto y la nadadora Mireia Belmonte, en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de la pandemia. RTVE se cuelga la medalla de emitir el prestigioso evento deportivo global teñido de épica griega al que se supone un interés incuestionable, que veremos si se refrenda en los índices de audiencia teniendo en cuenta la diferencia horaria que condena la competición en directo a las mañanas y la madrugada.

Serán “solo” 400 horas frente a las 4.000 de Eurosport donde los fans de los juegos planetarios podrán disfrutar previo pago de las retransmisiones de baloncesto de Ibai Llanos, entre muchísimos otros contenidos. Quienes tengan bastante con TVE, además de la cobertura en Teledeporte, podrán disfrutar en La 1 de 15 horas diarias en sesiones nocturnas en el horario del toque de queda valenciano y por las mañanas con Marcos López. Después de la información de Lourdes García Campos en el Telediario 1, otro resumen en el rato de la siesta y más en el Telediario 2. Hasta el 8 de agosto, quedarán apenas unas horas de tregua por la tarde, por si necesitan desconectar con otros dramas, sean de pura ficción de culebrón o de “Sálvame”.

El acoplamiento de los héroes del deporte en la parrilla ha servido también para despedir al programa más polémico de los últimos ocho meses en la tele pública, “Las cosas claras”. Jesús Cintora decía adiós dando las gracias a los espectadores y a su equipo, algunos de los cuales seguirán trabajando en el proyecto que se está preparando para septiembre encargado a la misma productora. El nuevo espacio matinal será de entretenimiento, a secas, sin el prefijo info incordiando. José Manuel Pérez Tornero anunció en abril que el magacín de actualidad no sería renovado finiquitando así el género de infoentretenimiento al que aludió Rosa Mª Mateo para intentar justificar la externalización de su producción. Sin embargo, no van a suprimir otros formatos como “Aquí la Tierra”, infoentretenimiento de libro. Cuestiones terminológicas aparte, “Las cosas claras” se había convertido en la diana favorita de demasiados alineados con la derecha. Para esquivar los dardos y cualquier otro peligro lo más sencillo ha resultado ser limpiar de información política la programación y volver a los shows de cocina&cia, mucho menos inconvenientes. 

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