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Ferran Monegal

Tú y yo somos tres

Ferran Monegal

Las turbulencias de TVE, María Jiménez las mitiga

Con un «Lazos de sangre» sobre María Jiménez, enfocando sobre todo los malos tratos que le infligía su marido Pepe Sancho, ha conseguido TVE-1 un 9,5 % de cuota de pantalla. Muy poca cosa sería esa cifra en las privadas A-3 TV o Tele 5, pero en La 1, que lleva una media este julio del 8,4 %, es un alivio. «Hoy le metería 20 años en la cárcel, y encantada de hacerlo. Pero ya está muerto, ya no maltrata más a nadie» decía María recordando aquel sufrimiento que sintetizó en sus memorias, «Calla canalla», un documento terrible. Como invitado principal y gancho de audiencia tenían a Fran Rivera.

Le hicieron hablar un poquito de su litigio con la Pantoja porque no hay manera de que entregue los enseres personales que les corresponden a los hijos de Paquirri. Le preguntaron: «¿Qué música crees que escuchan en Cantora?». Contestó: «Solo se oyen caminar las ratas». ¡Ah! Si este programa lo hubiera montado Tele 5 habrían contratado también a Paquirrín, disfrazado de Indiana Jones de cercanías, cazando ratas como un descosido.

No veo que en TVE se esté haciendo una reflexión profunda sobre la personalidad televisiva a la que aspiran. Anuncian ahora que se van a volcar en ese parque temático llamado Eurovisión. Van a resucitar el Festival de Benidorm para encontrar talentos. Quizá si lo hicieran en las atracciones infantiles de Marina d’Or sería más divertido. Parece, pues, que apuestan por el show light, tipo «MasterChef», «Maestros de la costura», o el «kindergarden eurovisivo».

Mirando a cámara, las últimas palabras de Jesús Cintora en «Las cosas claras» han sido: «Me quitaron con un gobierno y con otro gobierno también me quitan. Hacemos periodismo. Hay quien por detrás hace otras cosas». O sea, que hay mar de fondo turbio. El contrato con la productora externa sigue –aunque el espacio quizá cambie de nombre– y el contenido será estilo magazine para evitar la colisión con los informativos. Me sigo preguntando ¿no hay información en un magazine? Los juegos de palabras son inútiles. En época de Rosa María Mateo, haciendo malabarismo con la nomenclatura, se sacaron de la chistera la palabra «actualidad» para poder contratar productoras externas. Como si en en el desarrollo de un programa de «actualidad» no hubiera nada de informativo. Qué maravillas.

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