Pocas veces un adjetivo tan literario como dantesco ha sido tan sesudamente analizado en televisión y no fue precisamente en «Página 2». Así describió Rocío Carrasco una escena en una habitación de hospital cuando su hijo estuvo ingresado hace unos años. Fue unos de los fragmentos escogidos de su docuserie lanzados a la cara de la mujer de su ex, el único que alteró el guion de la que solo ha dado mucho amor a unos niños que no son sus hijos, como insistió una y otra vez en las tres horas largas sentada entre pocos amigos.

Olga Moreno tuvo que responder por el momento dantesco, por convertir a la heredera de la Jurado en cazadora de piojos durante seis años y por el finísimo «¡No tienes coño!» que le dedicó Carrasco en un formato marca de la casa donde casi todos gritan y juzgan desde el equipo en el que juegan. La excusa del especial «Ahora, Olga» era su victoria en «Supervivientes» y por ello fue producido por Bulldog TV y presentado por Carlos Sobera, conductor habitual de los debates del reality, quien justificaba la emisión en el derecho de todos a dar su opinión y explicar sus vivencias. También Antonio David Flores lo tendrá, se le entendió al celestino de «First dates», abriendo la posibilidad de una aparición televisiva después de meses en el paro. El excolaborador de «Sálvame» ofrecerá su versión cuando quiera, pero de él no se podía hablar en la entrevista múltiple- por llamarla de alguna manera- a Moreno por prescripción legal.

Las declaraciones de «la usurpadora» negando lo visto en los cortes de «Rocío, contar la verdad para seguir viva» que le tocaron fueron ampliamente comentadas al día siguiente en «El Programa del verano» (de Ana Rosa). En estos sofás se dejó de hablar en su día de la docuserie, lo que no gustó nada a su creadora, La Fabrica de la Tele, que decidió hacer lo mismo el jueves ignorando en todos los sálvames cualquier alusión a lo dicho la noche anterior, a pesar de que fue seguido algún minuto por más de cinco millones de espectadores. Como reza el refrán, no hay mayor desprecio que no hacer aprecio. Las partes contratantes de la primera parte seguirán defendiendo sus posiciones desde sus trincheras en la guerra Carrasco-Flores. Ojalá no dure cien años, aunque en Mediaset harán todo lo posible para que así sea. Extrañaba ver a tantos escandalizarse en las redes por la exposición de Olga después de colgar a la cadena una medalla poco olímpica en la causa contra los malos tratos. Solo queda ver quién se atreverá a entrevistar a Antonio David.