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Tamara García

¡Ahora una Coca-Cola a voz en grito puede costarte caro!

Que el fin del toque de queda iba a traer cola, estaba claro. No han pasado más de quince días y ya se han disparado las denuncias por botellones en la ciudad. La policía no da abasto con las quejas vecinales y no es para menos. Se le acumula la faena. Si no tenía bastante con la problemática de Orriols se le suman ahora las fiestas ilegales. La falta de espacios de ocio, las limitaciones horarias y el alto precio de las copas es lo que tiene. ¡Qué les voy a contar!

A la tranquilidad, una se acostumbra rápido y más después de permanecer casi un año y medio en barbecho. Pero esa calma se desvanece y el caos vuelve a imperar los fines de semana. ¡Ni la dana ni la nueva ordenanza que ha hecho pública el Ayuntamiento de València han podido con los botellones! Solo había que darse un garbeo el jueves o el fin de semana para darse cuenta. La zona de Blasco Ibáñez y Honduras era un hervidero. ¡No es baladí! 

Esta última Ordenanza de Convivencia no ha calado entre los más jóvenes. Y les aseguro que es bastante arrolladora. La medida contempla sanciones de hasta 750 euros por hacer botellón sin beber alcohol. Sí, como oyen. El concejal de Protección Ciudadana, Aarón Cano, ha dado prioridad a los vecinos y vela por su descanso. Ya no es necesario consumir alcohol en la calle para ser sancionado. Qué cosas, ¡ahora una Coca-Cola a voz en grito puede costarte caro! Quizá el pasaporte covid y la ampliación de horario en los lugares de ocio sean la panacea y, al menos, dejen de hacer ruido. 

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