El primer paso de la ignorancia es presumir de conocimiento.Y, desafortunadamente, en el mundo de las Fallas hay mucho de eso. Sin ir más lejos, el caso de Mayu ha mostrado la cara más retrógrada de la fiesta. Por si todavía alguien no sabe de lo que hablo, les aclaro que Mayu es una de las candidatas a fallera mayor de València. Desde hace unos días no se habla de otra cosa en los corrillos falleros. La liebre saltó el pasado sábado cuando Junta Central Fallera hizo públicas las imágenes oficiales. Entre ellas estaba Mayu, de origen ecuatoriano.¡Qué cosas! Las Fallas presumen de ser inclusivas, multiculturales y luego a la primera de cambio renace de sus cenizas el sector más casposo de la fiesta. ¿Dónde han quedado las Fallas libres, multirraciales que tanto alardean de ser Patrimonio Inmaterial de la Humanidad? Me consuela pensar que son una minoría los que aprueban esos comentarios maquiavélicos sobre la procedencia de esta mujer. Y que la gran mayoría pensamos que cualquiera puede ostentar el cargo sea de donde sea. Pero sinceramente les digo que esta sinrazón, cargada de mensajes de odio, racistas y xenófobos no van con la fiesta que amo desde niña. Esas mentes irracionales que se han dedicado a enturbiar bajo el anonimato de las redes sociales pagarán caro. Y no pagaremos todos, ni justos por pecadores. 

Junta Central Fallera ya ha lanzado la primera advertencia y ha emitido un comunicado condenando lo sucedido. El alcalde de València, Joan Ribó, y el concejal Carlos Galiana también han hecho su trabajo y han arremetido contra los que han vertido esos comentarios obscenos sin valorar siquiera el compromiso de Mayu con su comisión, Portal de Valldigna, y su arraigo a la fiesta. Y por si fuera poco, la Fiscalía ya ha abierto diligencias. Esto no ha hecho más que empezar. Mientras tanto, el jurado sigue deliberando y las aspirantes al trono se rebelan entre prueba y prueba y posan con sus peores caras ante tal espectáculo mediático. ¡Buena suerte a todas!