Estábamos de cumbre mundial del clima pero la entrevista a la activista Greta Thunberg no interesó tanto como la de Isabel Díaz Ayuso, y no solo en términos de audiencia, que también. La emergencia climática desde la mirada de la joven sueca en ‘Salvados’ congregó a poco más de un millón de espectadores mientras que la supuesta crisis en el PP madrileño a cuenta de quién será el secretario general del partido en aquella comunidad superó los tres millones y medio en ‘El hormiguero’. #AyusoEH es la emisión del programa con mejor share, un 23.2 por ciento, en lo que llevamos de temporada aunque, a pesar de este gran dato, se queda en un nada desdeñable quinto lugar en el ranking por detrás de las apariciones de Pablo Díaz, Isabel Pantoja, Santiago Abascal y Pedro Cavadas.

Pablo Motos preguntó a Díaz Ayuso lo que tocaba sobre cómo va su amistad con Pablo Casado y José Luis Martínez Almeida, el bloqueo telefónico a Teodoro García Egea y otros asuntos propios de la serie «Borgen». No podía faltar el recuerdo a Iván Redondo, que también tuvo su momento entrevista televisiva con Jordi Évole hace unas semanas. La presidenta volvió a responsabilizar al ex jefe de gabinete de Moncloa de la sucia estrategia de desprestigio contra ella llamándola loca y moviendo la sigla IDA. El aludido respondió donde suelen hablar los políticos y su entorno a falta de escaño o plató: con un tuit negando la mayor y manifestando su respeto «absoluto» hacia la líder popular.

Ayuso se explayó en las respuestas, bien preparadas, lejos de esa suerte de frases difícilmente hilvanadas que a veces se deslizan en su discurso improvisado. Sin ser interrumpida ni repreguntada, se fue sintiendo cómoda mientras pasaban los minutos hasta dejar al personal impresionado con su talento para reconocer canciones al segundo que ya querrían los concursantes de ‘Pasapalabra’ al sufrir esa prueba.

El público aplaudió a rabiar al grito de «¡presidenta, presidenta!», tanto que el programa tuvo que negar que fueran militantes del PP y explicar que no admiten grupos de más de 8 personas. El revuelo en las redes creció por la puesta en circulación de un tuit de la propia Ayuso en 2014 acusando al PSOE de llenar las gradas del mismo programa «para aplaudir y besuquear al jefe en el descanso». Qué bien lo hacen, se lamentaba. Ahora todos sacan matrícula de honor en la asignatura «Entrevistas en prime time en programas de entretenimiento» Llevaderas y simpáticas, una promoción completa sin dolor ni daños colaterales.