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Martí

Valencianeando

Joan Carles Martí

La X para las estrellas de Ricard Camarena

El cocinero con el mejor restaurante en la ciudad abre un nuevo bar en el Mercado de Colón con el nombre de su pueblo

Valencianeando

Hay que ser muy avispado para colocar el nombre de tu pueblo al bar del Mercado de Colón. Además de una seguridad en sí mismo a prueba de bombas. Ricard Camarena abre hoy Bar X que está en la entrada de Habitual donde estuvo Cocaloka, aquel espacio efímero donde se reivindicó la tradicional coca valenciana frente a la masa congelada de pizza. El cocinero saforino de Barx nunca olvida de donde viene, ni aquellos veranos en el bar de la piscina de su pueblo, donde hirvió a fuego lento una de las mentes gastronómicas más claras por estos lares. La nueva propuesta de Camarena abrirá todos los días de la semana de 12 de la mañana a 12 de la noche, y contará con una de las mejores barras de València. Porque mucho reivindicar el ‘esmorzaret’ y tal, pero lo que está ciudad siempre tuvo fueron buenos bares de barrio, donde se podía tapear todo el día. Hay gente que hace cola de varios minutos en al Mercat Central para tener un espacio de barra en el Central Bar -¡qué gran error no abrir el mercado por las tardes!-, seguramente lo más parecido a lo que Camarena ha inventado para Bar X.

Mejores barras.

Todavía conocí la espectacular cafetería circular de Barrachina, donde podías hacerte un bocata cuando salías del cine. Mira que le tengo respeto al Patrimonio -brutal ayer la denuncia en estas páginas del arqueólogo Albert Ribera sobre la chapuza en la plaza de la Reina-, pero las ciudades pierden mucho más cuando cierran bares singulares. Quedan pocas barras auténticas con producto contrastado, mis favoritas son Rausell, Maipi, Ricardo, Casa Montaña, Richard y Pare Pere. Supongo que habrá alguna más, aunque para eso hay que estar atentos cada semana a lo que descubre el maestro Santos Ruiz, también en estas páginas. Por cierto, a veces y sin quedar, los dos nos encontramos en alguna de esas barras y hablamos de bares, pucheros y estrellas Michelin.

Rogativas.

Lo que más gusta es provocar. También a mi querido compañero crítico gastronómico. Así que cada vez que veo a Santos Ruiz le pregunto si a Ricard Camarena le van a dar la tercera estrella Michelin de aquí a unos días. Sin desvelar ningún secreto, nos enzarzamos en una conversación muy saludable, donde siempre acabo diciendo que sería justo y necesario que el restaurante de Bombas Gens consiguiera ser el primero en València con tres estrellas precisamente en la gala que se celebra el próximo 14 de diciembre en Les Arts. No tengo ni idea si el exigente jurado de la ‘guía roja’ atenderá mis plegarias, pero en cualquier caso hace mucho tiempo que tengo declarada mi admiración a Camarena, como cocinero, emprendedor y persona.

Sabores.

Camarena, Quique Dacosta, Kiko Moya, Alberto Redrado y Alberto Ferrús están provocando una coyuntura muy interesante y es que los límites gastronómicos de L’Horta se alarguen por el sur por las sierras de Barx y Mariola hasta el mar del Cap de la Nau. El buen comer sabe geografía y la Europa del futuro será muy metropolitana, o no será. Igual que las ciudades que cierren de noche están predestinadas a la irrelevancia.

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