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alberto soldado

VA DE BO

Alberto Soldado

Rusia y los caquis

Cultivo de caquis en una explotación valenciana Levante-EMV

Llevamos no sé cuántos días hablando de la crisis en Ucrania y del que parece inevitable conflicto con Rusia. Los grandes medios de masas occidentales, todos a una, ya se han posicionado en favor de las «libertades de nuestra civilización». Los rusos por lo visto pertenecen a otra cultura. Muestran a Putin como un dictador capaz de cualquier barbaridad para recuperar el poder de la antigua Unión Soviética. El presidente norteamericano, un venerable anciano, ha llegado a afirmar su convencimiento de que los rusos invadirán Ucrania, como en su día hicieron con la península de Crimea. Nadie se cuestiona si existen ucranianos que esperan esa invasión. Y existen.

Mientras abren telediarios comentando al minuto cómo va el asunto ruso, un amigo de Loriguilla publica en su muro de Facebook un video en el que se ve como una máquina devoradora arranca sus caquis. Y anuncia que después hará lo mismo con sus naranjos. Y allí quedarán yermas y olvidadas tierras de cultivo. Crece el abandono del campo; se extinguen por ley natural los últimos románticos de la tierra. Los que trabajan la ecología y no viven de sacar pancartas. Pero en realidad eso sólo le importa a los que plantaron, regaron, abonaron, pagaron sus contribuciones y esperan ansiosos que llegue un comprador que pague como mínimo los gastos en jornales con seguridad social incluida, cuota de autónomo, abonos con su IVA correspondiente, combustible con un precio disparado, mecánicos y piezas de reposición con la mordida del 21 por ciento que se lleva la administración. Eso, como mucho, merecerá una columna en página par del periódico de la comarca.

Lo que en realidad interesa a las gentes, según el superior criterio de los que mandan, es la inmediata separación matrimonial de la hermana del Rey. Programas enteros dedican horas y horas a analizar fotos, comentarios de éste y aquél, y acabaran con encuestas sobre quién es el culpable de tamaña desgracia nacional. Una separación es infinitamente más grave y trascendente que el porvenir del campo español. Campo, por cierto, que sufre las represalias comerciales de la UE hacia Rusia. Seguramente pocos saben que aquella ‘Rusia culpable’ de Serrano Suñer acabó siendo en tiempos del franquismo importadora masiva de naranjas valencianas… ¿Quién es el Serrano Suñer de la UE?

Así es que ahora me pregunto, como creo que se preguntan muchos, qué pintamos nosotros en este lio que nos pilla tan lejos. Qué daño ha hecho Rusia a España para que el presidente del gobierno haya anunciado el apoyo militar y su inquebrantable fidelidad a los principios de la OTAN.

Tengo para mi que en el fondo están mendigando el apoyo militar norteamericano contra un vecino más peligroso que Putin y que espera agazapado cualquier crisis para extender sus dominios imperiales hacia el Al Andalus. Eso si nos toca de cerca, como la Historia nos demuestra. Esa historia que ahora no se enseña en las escuelas, vete a saber con qué intenciones.

Mi amigo de Loriguilla, y cientos de miles de agricultores sólo quieren que su trabajo no les cueste dinero. No quieren ver yermas y abandonadas las tierras heredadas de sus padres y abuelos. Sus hijos, ya ven, prefieren trabajar de camareros en Alemania. Pero Rusia es culpable.

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