El folclore valenciano probablemente tenga su exponente más claro en la “dansá”. En Oliva acaban de recuperar una “dansà” que prohibió un párroco caprichosamente en 1956. La “dansá” marca y convoca. Hay diversas “dansades” que se corresponden a las diferentes fiestas populares valencianas. Quizás la más exitosa en cuanto a público y participantes sea la “Dansá de la Mare de Déu” que actualmente se ha “desescalado” con su partición en diversas categorías: infantil, fallas y grupos de baile. Acudía tanta gente que hubo que buscar fórmulas para distribuir de una manera más racional y segura este fenómeno artístico.

Este año fue especialmente emocionante la “dansá” al recuperarse después de los dos años de Pandemia, aunque francotiradores hicieron su propia versión internáutica en las épocas difíciles de las restricciones sanitarias. Allí estaban los que podemos considerar fundadores de la “dansa” moderna abriendo la comitiva. Han pasado los años y ellos siguen allí haciendo alarde de juventud y gallardía pese a los años transcurridos. Son rompedores hasta en la vestimenta, que causa impacto junto con los sones del tabal y la dolçaina.

Hay otras “dansades”, y no me puedo olvidar de las curiosas y originales “dansetes” de Guadassuar que son un verdadero portento de imaginación a lo largo de una semana. Pero estimo que falta una “dansá” en el calendario festivo valenciano, un acto además que ayudaría a la proyección popular del símbolo valenciano más discreto e importante de nuestro acervo cultural: el Santo Cáliz de la Catedral.

Estamos en unos momentos de estímulo del Santo Grial como centro referencial del turismo y la actividad cultural valenciana. Aparte de su importancia el día del Jueves Santo, la principal festividad del Santo Cáliz se celebra en el último jueves del mes de octubre. Yo invito a las asociaciones folclóricas y a las entidades e instituciones que están promoviendo el “Camino del Santo Grial” a que se prepare una “Dansá del Sant Calze” o Sant Grial para el último sábado del mes de Octubre, que este año cae en día 29.

La fiesta litúrgica del jueves se celebra dentro de la Catedral y necesariamente tiene un aforo más restringido. Crear una “dansá” de la reliquia sería otorgarle una dimensión popular que hasta ahora no tiene, con la ventaja de que por esas fechas no tiene ningún evento festivo que le pueda hacer competencia. Los “balladors” y el público estarían descansados y con ganas de empezar el curso con esta “dansá” del otoño que seguramente atraería a mucho personal. Además, para diferenciarla de la Danza de la Mare de Deu que se celebra en la Plaza de la Virgen, esta nueva “Dansà del Sant Grial” se podría ubicar en la nueva Plaza de la Reina, que por esas fechas estará totalmente remozada y peatonalizada. Este evento en homenaje al Cáliz podría dar a este espacio urbano una utilidad y personalidad muy entrañable, sobre todo teniendo en cuenta que al otro lado del muro de la catedral, justo pared con pared, la reliquia estaría presente con todas sus evocaciones místicas y telúricas.

Ojalá se animen los amantes del Santo Cáliz a impulsar esta “dansá” que tanto ensalzaría la leyenda y valores de este símbolo valenciano de trascendencia y espiritualidad solidarias.