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alberto soldado

VA DE BO

Alberto Soldado

Eusebio y Rovellet, el primer duelo

José Sanvenancio Merino, «Eusebio», ha cumplido los ochenta años, que lleva con una frescura física y mental envidiables. Durante un cuarto de siglo se anunció en los mejores carteles de los trinquetes valencianos, en una longevidad deportiva de primer nivel hasta ahora desconocida. «Em vaig retirar als 49 anys i puc dir que seguía anunciant-me en trío contra el gran fenòmen Genovés».

Al poco de cumplir con el servicio militar se aupó a los primeros puestos del escalafón, y empezó una rivalidad apasionante contra Rovellet, la figura del momento, diez años mayor que él. Poco a poco, la juventud y el poder físico de Eusebio le colocó en lo alto del escalafón a pesar de las resistencias de Rovellet a aceptar jugar en trio contra la nueva figura. La afición andaba dividida. Muchos opinaban que la ventaja de Eusebio se debía a su facilidad para llegar a las galerías por lo que se concertó un desafío en Tavernes, en el otoño de 1967. Se jugaría con las galerías prohibidas anticipándose más de 25 años al Circuit Bancaixa. Rovellet y Pascual se enfrentaban a Eusebio y Machí , recuerda el pelotari de Riola. Lleno a rebosar. Eusebio y Machí vencieron por 60 a 5. La cosa no quedó ahí, pues meses después se volvió a jugar sin galerías en Borriana, donde Rovellet tenía multitud de seguidores. Ahora Rovellet aceptó jugar en trío, si Eusebio también lo hacía… El cartel insuperable: Rovellet, Gat y Pascual, contra Eusebio, Ruiz y de «punter», Ramonet, jugador de la comarca. Lleno absoluto y nueva y contundente victoria de Eusebio por 60 a 15. Comenzaba un reinado que se prolongó hasta la consolidación de Genovés: «Un fora de serie, un fenòmen irrepetible», sentencia quien protagonizara la más esplendorosa época de los trinquetes valencianos, desde mediados de los años setenta hasta entrados los años noventa. Eusebio recuerda una anécdota de los primeros tiempos de su rivalidad contra Genovés. En Tavernes de la Valldigna, Genovés y Gat I contra Eusebio y Pascual. El dinero estaba decantado a favor de Paco de una manera clara. Eusebio recomendó al trinqueter que se pudiera lanzar la primera pelota del «dau» a la galería, - algo que a Eusebio le prohibieron desde sus primeros años-. El dinero entró a manos llenas. «Jo confiava en que guanyaria tots els jocs del dau, lo que no esperava es que Genovés llançara a les galeries des del dau amb la mateixa facilitat. Arribaren a la igualada a 55 y jo al dau. La meitat de la gent de la galería del rest s’ alcà per a que al rebotejar les pilotes que jo llançara caigueren i foren favorables a Paco. I efectivament, rebotejaren algunes. Aquell joc me costà llançar sis pilotes seguides a la galería. L’ultima caigué però es tancà a la paret i guanyaren 60 a 55».

Todavía recuerda otra partida en Gandía. Llopis, Gat y Machi, seguramente el trío más poderoso en aquel trinquete, se enfrentaba a Eusebio y Xato de Carlet, padre, un jugador ya en decadencia. Todo el dinero estaba a favor del trio. Eusebio pidió al trinqueter, el abuelo Peris, que telefonease a Olaso, un comerciante apostador. «als cinc minuts estava allí. Jo hi havia vist una pilota que m’ agradava. I li vaig dir que carregara fort que no podía perdre». Olaso apostó contra todo el trinquete, varios cientos de miles de pesetas de la época. «Em va prometre el 15 per cent de la seua travessa si guanyaven, quan lo normal era el 10 per cent. Fou una gran partida que acabaren guanyant per la mínima. Encara me pregunte si arribem a perdre com haguera quedat en aquell postor…». Historias grandes de uno de los más grandes.

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