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alberto soldado

VA DE BO

Alberto Soldado

Aquella jugada de Genovés II

Tras la heroica remontada de Álvaro en la primera final del Individual jugada por Genovés II, el trinquet de Guadassuar, regentado por Ribera, organizó una partida revancha entre ambos protagonistas. Aceptó Álvaro a pesar de ser el campeón y jugarse buena parte del prestigio conseguido. Era valiente como pocos el de Faura. Supongo que la bolsa económica sería sustanciosa para los protagonistas. Se llenó a rebosar el recinto. José Cabanes, contaba con el favor sentimental de la mayoría, por ser hijo de quien era y porque su juego expelía aromas heredados, especialmente en el arte del «manró». Fue una partida épica que sólo tuvimos el privilegio de saborearla los que estuvimos presentes. Tengo para mí que ha sido uno de los dos o tres mejores duelos mano a mano que he presenciado. Y sin duda la partida en la que me deleité con una jugada que se quedó grabada para siempre en mi retina, si salvamos la raspada de pared de Paco en la final de Sagunt. La partida se desarrollaba en un ambiente de mucha intensidad, de jugadas espectaculares, de entrega absoluta de los protagonistas, animados por el amor propio muy por encima de lo que pudieran ganar económicamente. Recuerdo perfectamente la imagen de aquella jugada. Álvaro en el resto, a la altura aproximada del ocho. La juega a rematar a la galería con un bot i braç de su zurda. La pelota rebota en la pared del «palquet de dalt». Iba como una bala. Rebota cae en el centro del dau y toca en la careta del primer escalón. Genovés II, se lanza como gato felino a jugarla. Apenas estaría unos centímetros de dar el segundo bote pero llegó a tiempo de entrarle de «carxot d’ esquerre» y lanzarla a un dedo de la cuerda central cruzada, irrestable. Aquello se vino abajo. Junto a mí, el hermano menor de los Bataller, dueños del trinquet de Genovés. Me dijo: ¿Tu has vist lo que jo he vist?.Tal era la inmensidad, increíble, de aquella inolvidable jugada. Aquella partida la ganó Genovés II, pero quedó en la crónica de prensa y entre los espectadores que abarrotaron el trinquet. Jose no pudo ganar el Individual a pesar de varios intentos. El destino no fue justo con esta gran figura en esa parcela. Mereció ese galardón cuando fue incluso capaz de desobedecer las indicaciones de prestigiosos traumatólogos que le aconsejaban no practicar el deporte que soñó vivir aquel día de Sagunt.

José Cabanes ha dicho adiós a su vida como pelotari. Lo ha hecho entre homenajes en trinquetes, calles y frontones. La afición le ha despedido como merece una gran figura de este deporte que sólo quiso anunciarse como Genovés II, cuando se vio con posibilidades de ser digno del respeto a lo que había significado su padre. Ha sido un líder en el vestuario y también en la selección valenciana, a la que siempre asistió con una especial motivación. No hace mucho recordábamos la visita a San José de Albán, en Colombia, entre gigantescas montañas y profundos valles…Hasta allí llagaron los genes de Paco para ayudar a conquistar el ultimo Mundial de la Selección Valenciana. No era para menos quien ha protagonizado jugadas que quedan grabadas para siempre en la memoria amorosa de este deporte.

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