Reflexiones

Accidentes de trabajo, la punta del iceberg

Jaume Mayor

PEl 28 de abril fue designado por la OIT en 2003 como el  Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo. El objetivo era darle visibilidad a un aspecto del mundo laboral que tiene trascendencia más allá de las propias empresas y del que generalmente se habla poco. El año pasado se produjeron 8.625 accidentes de tráfico con víctimas en el País Valencià. En ese mismo periodo, se registraron 52.978 accidentes con baja en jornada de trabajo. Lamentablemente, tanto unos como otros, presentaron un número de víctimas mortales que se podrían haber evitado, 137 en el primer caso y 77 en el segundo. Seguro que eres capaz de recordar alguna de las campañas publicitarias que se han emitido por televisión para prevenirnos de los accidentes de tráfico, ¿recuerdas alguna sobre accidentes de trabajo? No es tanto una comparación como una llamada de atención sobre cómo de necesario es sensibilizar acerca de que los riesgos en el trabajo existen, que son reales y que deberíamos ser capaces de hacer algo más para evitar que acaben destrozando vidas.

Dice la Ley de prevención de riesgos laborales en su artículo 14: “Los trabajadores tienen derecho a una protección eficaz en materia de seguridad y salud en el trabajo. El citado derecho supone la existencia de un correlativo deber del empresario de protección de los trabajadores frente a los riesgos laborales”. A partir de este derecho de la clase trabajadora y esa obligación de las empresas se articula toda una serie de actuaciones orientadas a garantizarlo. Actuaciones que la ley enuncia de forma general, pero que deben concretarse en cada centro, en cada puesto, con el objetivo final de hacer efectivo ese derecho a la salud, que también es (en muchos casos) el derecho a la vida.

Uno de los problemas que nos encontramos cuando hablamos de prevención de riesgos laborales es una concepción burocrática (en el peor sentido del término) por parte de muchas empresas. Hacen evaluación de riesgos, incluso planes de prevención, pero lamentablemente, en muchas de ellas, la finalidad no es evitar accidentes y garantizar la seguridad y salud de su personal, sino cumplir con la obligación formal que les marca la ley para evitar una sanción en caso de inspección.

Es urgente, por tanto, que la prevención se integre en la vida de las empresas, en su gestión, en la organización del trabajo y en el diseño de sus puestos. Solo así se potenciará un entorno laboral seguro y respetuoso con el derecho de las personas trabajadoras a la protección de la salud. No se trata solo de evitar accidentes, que también, se trata de conjugar la organización del trabajo con las necesidades de las personas que lo desarrollan. Cada vez más son otro tipo de factores diferentes al típico riesgo físico, los que amenazan la salud laboral; elementos psicosociales, exposición a sustancias tóxicas, horarios o exigencias del puesto de trabajo no ajustados a las capacidades de las personas que lo ocupan.

Otro elemento a destacar es el tipo de empresa en el que se concentra la mayor parte de los accidentes de trabajo graves y mortales: las de menos de 50 personas en plantilla. Muchas de ellas carecen de representación sindical, lo que dificulta controlar el cumplimiento de las obligaciones en materia de seguridad y salud en el trabajo. En ese sentido, la reivindicación de la figura del delegado territorial de prevención, aunque no es nueva, se demuestra cada día más necesaria, porque la Inspección de Trabajo tiene dificultad para llegar a todas partes con sus escasos medios.

Pero los accidentes son solo la punta de un iceberg que esconde lo que ni siquiera está reconocido, las enfermedades profesionales y aquellos accidentes no traumáticos, como los infartos, que aun teniendo su origen en causas laborales, al no producirse en el centro de trabajo, no computan. Por eso, en la Estrategia de Seguridad y Salud en el trabajo de los próximos años, que en el País Valencià tenemos pendiente acordar, debemos ser capaces de dar respuesta a buena parte de las necesidades señaladas. Hay mucho que mejorar en materia de prevención y desde CCOO PV vamos a ser exigentes y rigurosos. Nos van muchas vidas en ello.