Opinión | Desde la azotea

Una visita inoportuna

La visita del líder de Vox Santiago Abascal a Israel para reunirse con el primer ministro Benjamín Netanyahu se produce el mismo día que España junto a otros países, como Irlanda o Noruega han reconocido al Estado Palestino y pocos días después de que Israel lanzara un ataque contra un campo de refugiados donde han muerto 45 personas. Ataque que Netanyahu atribuye a un error. Demasiados errores son los que se están cometiendo.

El señor Abascal es libre de viajar donde quiera, pero la visita a Israel a pocos días de las elecciones europeas tiene un marcado carácter electoral para marcar distancias respecto al que es socio suyo en ayuntamientos y CC AA, donde PP y Vox gobiernan en coalición. Los populares sí están a favor del reconocimiento del Estado de Palestina. Durante el Gobierno de Mariano Rajoy ya hubo una iniciativa en este sentido.

El líder de Vox ha dicho que si es el nuevo presidente del Gobierno de España dará marcha atrás a la decisión aprobaba por el Gobierno de Pedro Sánchez al que acusó de hacerlo para tapar los casos de corrupción que presuntamente afectan a su mujer, Begoña Gómez, investigada por un presunto delito de tráfico de influencias.

El reconocimiento del Estado palestino, al que pronto se sumara también Eslovaquia y es de esperar que pronto lo hagan otros países, no es contra Israel ni contra la comunidad judía, ni estar al lado de los terroristas de Hamás, como hemos escuchado decir a la oposición, sino que es un paso, si quieren simbólico, pero necesario para buscar la paz en Oriente Medio y un acto de justicia con el pueblo palestino.

La posición de Vox es clara. No reconocer el Estado Palestino. Israel está en todo su derecho de ejercer la legítima defensa, aunque ello conlleve la muerte de civiles inocentes. Más de 35.000 palestinos han sido asesinados desde que el Gobierno de Netanyahu ordenó la ofensiva contra la Franja de Gaza, como respuesta al atentado de Hamás. Pronto se cumplirán ocho meses, sin que Israel haya dado tregua, ni un solo día a la ofensiva militar. Ni las advertencias de EE UU, principal aliado de Israel, han tenido ningún efecto ni siquiera para decretar un alto el fuego que permita la entrada de camiones por la frontera con ayuda humanitaria. Israel tiene sometida a la población palestina que malvive en la Franja de Gaza, sin alimentos ni medicinas.

Se puede condenar el ataque de Hamás, como han hecho todos los países, entre ellos España y a la vez reprobar igualmente lo que está haciendo Israel en Gaza, que es aniquilar a la población palestina, sin que se nos acuse por ello de ser antisemitas.