Opinión | Tribuna

Barcos de la Armada contra pateras

Shlomo Ben Ami recordó en el Foro Mediterráneo que la historia de la humanidad es la historia de las migraciones permanentes.

Barcos de la Armada para evitar que las pateras cargadas de migrantes lleguen a costas españolas. En lugar de enviar barcos de rescate para que estas personas en busca de un futuro no mueran en esos ataúdes flotantes. Si esa es la mejor idea que tiene el PP ante el problema de las migraciones -copiada de Vox-, ya nos podemos echar a temblar. No parece que haya nadie al timón del principal partido de la oposición, que va de bandazo en bandazo, sin digerir todavía la victoria pírrica en las últimas elecciones generales y desubicado entre un centro huérfano tras el bluf autodestructivo de Ciudadanos y una ultraderecha que surfea la ola populista y xenófoba que cubre Europa. Este es precisamente el riesgo que corre el PP: asumir por táctica electoral posiciones de los ultras que son contrarias a los valores fundamentales del Estado de Derecho. Los derechos humanos son consustanciales a las personas, es decir, no se pueden respetar sólo los de quienes tienen determinada nacionalidad o nivel económico. De la misma forma, el Estado debe proteger a un menor desamparado tenga o no papeles, venga de donde venga: no por caridad, sino porque tiene unos derechos al margen de su situación administrativa. Los niños y adolescentes que llegan sin un adulto a nuestro país son eso, niños y adolescentes como los nuestros que están tan desvalidos como lo estarían los nuestros en su lugar.

Shlomo Ben Ami recordó en el Foro Mediterráneo que la historia de la humanidad es la historia de las migraciones permanentes, y el Mediterráneo y sus diversas y mestizas civilizaciones son la evidencia. Pretender impedir que las personas busquen una vida mejor es ignorar que éste ha sido el motor del devenir del ser humano desde el origen de los tiempos. Es querer poner puertas al mar y, de paso, convertirlo en un gigantesco cementerio que hace el trabajo sucio a una Europa mezquina e inhumana. La ley del mar -y los convenios ratificados por España- obliga a rescatar a las personas en los naufragios, da igual que naveguen en un megayate en Eivissa o en una patera. Hay que salvar vidas porque es nuestra obligación.