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Opinión

Ateneo Libertario Al Margen de València

No soy demócrata, y cansa

Podría aludir que soy anarquista y quedaría zanjado el tema, pero claro, mucha gente, en la era de la sobre información, no sabría, no entendería a que me refiero, y no es ese el propósito de estas reflexiones.

No soy demócrata, porque me parece una burla depositar un papel en una urna cada cuatro años, sin que te vuelvan a consultar, y teniendo que votar por unas personas elegidas previamente por unos pocos en unos despachos. Llamar democracia a esa forma de participar, supone un atraso social considerable, sobre todo comparado con los avances en ciencia, medicina, espacio o inteligencia artificial.

No soy demócrata, porque a lo largo de mi dilatada experiencia en procesos electorales, he podido recorrer multitud de países y comprobar cómo se consigue que gente pobre, analfabeta, gente sin trabajo, sin vivienda, gente que no puede mandar a sus hijos a estudiar, etc., vote por quienes nunca van a poner remedio a sus penosas vidas, ni van a renunciar a los privilegios que la cercanía al poder les concede, ni van a parar de enriquecerse de forma abusiva con negocios variados.

No soy demócrata, porque oigo a unos (capitalistas) y otros (comunistas) auto titularse “demócratas”, cuando en realidad, lo único que todos tienen en común es la necesidad de Poder. Antes que alimentar, vestir, proporcionar vivienda, educación, salud o ideas, todos insisten y priorizan teorías sobre cómo tomar el Poder y qué hacer con él.

No soy demócrata, porque he tenido la oportunidad de vivir en algunas de esas “democracias”, donde los gobernantes siempre salen de las mismas familias, familias que envían a sus vástagos a prepararse en las mejores universidades de otros países porque ya saben que, tarde o temprano, llegarán a ser presidentes o ministros, donde los privilegios, la riqueza, las grandes oportunidades siempre recaen en los mismos círculos, a pesar de llevar lustros depositando el papelito en las urnas.

No soy demócrata, porque todas las “democracias” europeas, han basado su prosperidad y riqueza en el abuso continuado del colonialismo (que sigue con otros métodos), saqueando y manteniendo en la pobreza, miseria y desesperanza, a millones de personas.

No soy demócrata, porque quienes se llaman y presumen de "demócratas" (EE.UU., Unión Europea, OEA, OTAN,....), han asumido que los grandes medios de comunicación, controlados por gente adinerada y con intereses muy concretos, nos digan qué y cómo hemos de pensar, con el previsible resultado que finalmente, acabemos por no saber pensar por nuestra cuenta, dirigiendo el pensamiento de las multitudes y haciéndonos hablar de lo que ellos quieren, y que olvidemos aquello que no les interesa que se sepa.

No soy demócrata, porque si hacemos una lista de países donde se mida la falta de derechos, la nula libertad de expresión, la pobreza extrema, los encarcelamientos arbitrarios, las desigualdades insultantes, el analfabetismo masivo, países con libertad de pensamiento pero sin saber pensar, .... habrá más de cien países, entre los que seguramente estarán Venezuela, Nicaragua, Cuba,.... pero puedo asegurar que no serán los primeros de esa macabra lista, y sin embargo, los “demócratas”, no sólo se pasan el tiempo hablando y escribiendo sólo de ellos, sino que ignoran el resto de países de esa larga lista, algunos de los cuales merecerían, sobradamente, estar en los primeros lugares y sin embargo, se libran de ser noticia, países de los que nunca se habla ni escribe, y hasta algunos de ellos, presumen de ser democracias.

Los ejemplos abundan.

Arabia Saudí, un régimen dictatorial, hereditario, sin elecciones, donde medio país (mujeres, homosexuales, inmigrantes) no tienen ningún derecho, un país de donde partieron los mayores terroristas de la historia. Y nadie habla de ellos. Nadie se mete con ellos. Todos los “demócratas”, son serviles con Arabia.

Israel, “democracia” que ha asesinado a más de 40.000 personas después de llevar lustros saqueando tierras y expulsando gente de sus hogares, que no cumple ninguna resolución de la ONU, con su primer ministro en el ojo de la Corte Penal Internacional. Y sin embargo, todos los "demócratas" le apoyan, sin ninguna sanción, blanqueando su imagen a través de la participación en todos los eventos culturales, deportivos y musicales de los que se excluye a otros por mucho menos.

Marruecos, otra dictadura tiránica, hereditaria, represora, sin libertad de expresión, traficante de inmigrantes, invasora del Sáhara Occidental que la ONU dice que es un territorio pendiente de descolonizar, y sin embargo, es un régimen al que grandes "democracias", como España y Francia apoyan a pies juntillas y rinden pleitesía .

Perú, con una presidenta ultraderechista usurpadora, encarcelando por años a manifestantes pacíficos que no han roto ni un vidrio, pero incapaz de actuar contra quienes provocaron la matanza de 60 personas en diciembre de 2023 y enero de 2024, como denuncia Amnistía Internacional.

De verdad, cansa que me quieran hacer pensar lo que los “demócratas” quieren, hablar de lo que a los “demócratas” les interesa, escribir de lo que los “demócratas” consideran correcto, y encima me quieren convencer que son "demócratas" por el hecho de permitir que millones de personas, manipuladas por la publicidad y unos grandes medios de comunicación en manos de adinerados y poderosos, depositen un papelito en una urna cada cuatro años, mientras ellos sistemáticamente incumplen los programas electorales, olvidan los derechos humanos cuando les interesa, apoyan regímenes dictatoriales si así conviene a los negocios, guían sus actuaciones por la geo estrategia no por la verdad, etc.

¡¡ De verdad que cansa !!

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