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Opinión

Físico y diplomado en Ingeniería Nuclear

Pedro, sé fuerte

Pedro Sánchez, en la última Conferencia de Presidentes.

Pedro Sánchez, en la última Conferencia de Presidentes. / Efe

Nerviosismo, angustia, inquietud, preocupación, son algunos de los calificativos que definen la actual situación de la vida socio política en nuestro país, en especial para aquellos que rigen los designios de los españoles mediante su Gobierno con el presidente a la cabeza, todo ello, a pesar de la tranquilidad y sosiego que quieran transmitir a la ciudadanía.

Hay una multitud de hechos relevantes presentes en la opinión pública que pueden hacer tambalearse al residente en Moncloa. A la causa judicial del Fiscal General del Estado, se unen la imputación de su esposa y hermano, junto con el caso Koldo y recientemente la publicación de comprometedores mensajes en WhatsApp entre el presidente y el que fuera secretario de organización del PSOE y ministro de Fomento José Luis Ábalos, todo esto unido a la debilidad parlamentaria que sus socios de gobierno están intentado aprovechar, maniatando la aprobación de leyes que provengan de su partido.

Ante este desolador panorama, muchos políticos hace tiempo ya abrían tirado la toalla, pero Pedro Sánchez es un superviviente nato, que a buen seguro está ahora mismo deshojando su Manual de Resistencia, complementado con la experiencia que le aportan las múltiples crisis vividas y superadas desde el inicio de su andadura política. Basta recordar para retratar al personaje presidencial, que en 2016 tras perder las elecciones generales con un significativo revés, dimite como secretario general del PSOE y con determinación inquebrantable, sorprende volviéndose a presentar ganado la Secretaría General, resurgiendo así como líder indiscutible de la formación socialista.

Con independencia de sus contradicciones y cambios de opinión, carta y retiro meditacional, indultos, amnistías y máximas pretensiones de permanecer en el sillón presidencial a costa de lo que fuere, reconozcamos esa capacidad de reacción y superación ante los tensos y difíciles momentos que se le han ido presentando en sus devenires políticos.

¿Puede soportar Pedro Sánchez la actual situación? ¿Le conviene adoptar ya alguna iniciativa para no deteriorar más su figura política? ¿Qué decisión va a tomar finalmente? No son nada fáciles las respuestas, pero de lo que si estamos completamente seguros es que no va a rendirse, va a pelear hasta la saciedad una vez más. Seguirá defendiendo el progresismo y la lucha social, continuará predicando que es víctima del fango de la derechita cobarde que todo lo embarra y sacará pecho con los resultados económicos que sitúan a nuestro país como locomotora europea, entre otras estrategias que lo aúpen.

Dicen los politólogos que va a esperar fechas adecuadas para sus intereses al comienzo del verano como ya hiciera y convocará entonces elecciones generales aunque los plazos se agotan. Otros aseguran que pasará esta crisis, aguantará y relanzará ataques a la monarquía que tanta inquina le tiene desde el barro de Paiporta, para aunar a toda la izquierda, en una estrategia de implantación de la República a corto plazo como régimen constitucional.

Pero va a necesitar algo más que lo solicitado en aquella famosa frase acuñada por Mariano Rajoy a su tesorero Luis Bárcenas: “Pedro, sé fuerte”. Nos tememos que esa fuerza no va a ser suficiente para solventar los actuales momentos tan complejos para el gobierno de la nación y para la dirección de su propio partido. Fuerza, estrategia, control, coordinación, apoyos y como no. mucha suerte, van a ser imprescindibles para superar la difícil situación que hoy sufrimos con inquietud y desasosiego.

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