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Opinión

Younghyo Park

Cónsul general de Corea en Barcelona

Media naranja: las relaciones entre Corea del Sur y la Comunitat Valenciana

El intercambio cultural es bidireccional y trae consigo nuevas combinaciones. Confío en que Corea y la Comunitat Valenciana seguirán fortaleciendo todavía más la cooperación mutua y se darán cuenta de que ambos países son dos mitades de la misma naranja

Campos de arroz en Cullera.

Campos de arroz en Cullera. / Agustín Perales

España y Corea están situadas en extremos opuestos de Eurasia, separadas por más de 9.500 km, sin embargo, tienen una población y una envergadura económica similar e incluso su historia contemporánea y el carácter de su gente son asombrosamente parecidos. Ambos países han incrementado de forma constante el intercambio y la cooperación mutuos desde que establecieron relaciones diplomáticas hace ya 75 años.

Concretamente, la popularidad de España entre los coreanos ha comenzado a crecer en esta última década y se podría decir que ha alcanzado niveles estratosféricos. Prueba de esto es que, solo en el primer semestre de este año, unos 300.000 coreanos hayan visitado el Estado español, atraídos por las tres C: el clima, la comida y la cultura. Aunque Madrid y Barcelona siguen siendo las ciudades más famosas entre los coreanos, hay pocos que todavía no conozcan Valencia. El Consulado General de Corea en Barcelona, que tiene jurisdicción en la Comunitat Valenciana, trabaja día tras día para ampliar los intercambios económicos y culturales entre ambas regiones.

Los coreanos, que siguen una dieta con el arroz como ingrediente principal, sienten una familiaridad especial con la Comunitat Valenciana, la cuna de la paella. Actualmente, los campos de arroz y otros cultivos de esta comunidad están siendo recorridos por tractores fabricados por Kioti de Daedong, una empresa coreana de maquinaria agrícola. Este año, otras dos empresas coreanas han dejado su huella en la Comunidad Valenciana. En junio, K-Ensol consiguió un contrato exclusivo para construir una sala seca en la gigafactoría de baterías para vehículos eléctricos de PowerCo, filial de Volkswagen, en Sagunto. Una «sala seca» es un espacio aislado con niveles muy bajos de humedad para evitar defectos durante la fabricación de las baterías. A su vez, la empresa coreana Lunit firmó un contrato en septiembre para integrar inteligencia artificial en el proceso de detección precoz de cáncer de mama en la Comunitat Valenciana a partir del año que viene, el cual permitirá ampliar los 250.000 chequeos anuales actuales hasta 400.000. Igualmente, cabe destacar que esta semana una delegación de 25 miembros del grupo empresarial valenciano Fundación LAB Mediterráneo está en medio de un viaje de seis días por Corea. Marca su tercera visita al extranjero, precedida por Israel y Estados Unidos (Silicon Valley). El propósito de estos viajes no es una simple exploración de mercado, sino también una comparación de las estrategias de innovación corporativa.

Asimismo, Valencia ha tenido buena repercusión en Corea recientemente. Desde el pasado julio, se puede disfrutar en Myeongdong, en el centro de Seúl, de la primera exposición del magnífico pintor valenciano Joaquín Sorolla. El pintor impresionista, conocido como el maestro de la luz, es muy afamado entre los coreanos. Y el mes pasado, la soprano valenciana Aitana Sanz Pérez ganó el primer premio en K-Gagok Superstar, un concurso de lírica coreana para extranjeros, embolsándose unos setenta mil dólares estadounidenses. Sanz dijo que decidió participar en la competición por recomendación de sus colegas coreanos. Por otro lado, Lee Kang-in, el gran futbolista coreano que ahora juega como centrocampista ofensivo en el Paris Saint-Germain, aprendió fútbol en la cantera valencianista y debutó en la liga europea profesional con el Valencia. Siguiendo sus pasos, hoy en día muchos jóvenes coreanos están entrenando en la Comunitat Valenciana, soñando con convertirse en «el segundo Lee Kang-in».

Nuestro Consulado General trabaja para promover la cultura coreana. Este mes, se celebrará el Ciclo de Cine Coreano Contemporáneo en la Filmoteca de Valencia los días 20, 21, 27 y 28 de noviembre. Es la primera vez que organizamos una proyección de películas coreanas en la Comunitat Valenciana. Además, a sugerencia del Consulado General, la Universidad Politécnica de Valencia se está preparando para inaugurar el Instituto Rey Sejong Valencia en su Centro de Lenguas el próximo otoño. Pronto, Valencia ofrecerá la oportunidad de estudiar coreano de forma estructurada desde un nivel básico hasta avanzado.

El intercambio cultural es bidireccional y trae consigo nuevas combinaciones. Cuando los coreanos piensan en festivales españoles, lo primero que les viene a la mente son las Fallas de Valencia y la Tomatina de Buñol. ¿Y quién sabe? Tal vez, en un futuro cercano, los valencianos podrían degustar la «paella de kimchi» preparada por ciudadanos coreanos durante las Fallas. Por último, no puedo no mencionar las naranjas. Las dulces y ácidas naranjas valencianas son apreciadas por muchos coreanos. Confío en que, Corea y la Comunitat Valenciana seguirán fortaleciendo todavía más la cooperación mutua y se darán cuenta de que ambos países son dos mitades de la misma naranja.

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