Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión

València

Paradojas de un día cualquiera

Juan Francisco Pérez Llorca llevaba un boleto en el bolsillo con los números del premio desde hacía tiempo

Protestas indígenas en la COP30

Protestas indígenas en la COP30 / Europa Press

Martes 11 de noviembre. Me detengo. Parece un día rutinario, de esos que crees pasarán sin más, hasta que observo algunos acontecimientos y me inquieto. No me sorprendió la noticia sobre la persona elegida. Se podría decir que Juan Francisco Pérez Llorca llevaba un boleto en el bolsillo con los números del premio desde hacía tiempo. Otra cosa es lo que preocupa: el precio que pagará la sociedad valenciana por su investidura. Porque si todas las concesiones que ya les han hecho a los ultras, desde el pacto inicial en una servilleta hasta los presupuestos autonómicos, se quedan cortas para reeditar esta nueva etapa, la pregunta es ¿hasta dónde llegarán? Lo veremos en breve. Sufriremos las consecuencias durante tiempo.

En paralelo y poco después, leía que el Ministerio de Vivienda anunciaba que hay ganador del concurso Internacional de Ideas para el Memorial de Cuelgamuros, antes Valle de los Caídos. Qué discordante todo, pensé. Aquí, en la Comunitat, dan el primer paso para continuar liderando el Consell bajo cautiverio ultraderechista y más allá, el Gobierno avanza en la resignificación del principal símbolo de la dictadura. Leía la noticia del proyecto seleccionado, 'La base y la cruz', y se me helaba la sangre al recordar ese granítico lugar. Volví a la futura investidura y pensé en la dualidad de estos días. La que se abre entre las políticas que intentan reparar la memoria de las víctimas de la dictadura y la infame ley de Concordia aprobada por PP y Vox en las Corts. La que dignifica o la que envilece.

Mientras, al otro lado del océano también pasaban cosas: la celebración de la 30 Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30) en Bélem, Brasil. Líderes de todo el mundo, científicos, representantes de organizaciones y sociedad civil, se conjuraban ante este desafío cuando se cumplen diez años de la Conferencia de París. Entre las novedades, el combatir la desinformación y el compromiso con la veracidad en relación con el cambio climático. Volví a la futura investidura. Recordé que, entre las exigencias de los ultras para reeditar el acuerdo con el PP en la Comunitat se encuentra la derogación de las políticas medioambientales vinculadas al Pacto Verde Europeo. Al final del día, entendí algo. Que todas esas paradojas advierten de la trascendencia que pueden llegar a tener las cosas que suceden un martes cualquiera.

Tracking Pixel Contents