Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión

València

Una economía más social y sostenible

Planta de Ilunion en Puçol.

Planta de Ilunion en Puçol. / ILUNION

Hoy celebramos el Día Internacional de la Empresa Social. Con esta evocación, Naciones Unidas quiere sensibilizar sobre la importancia de potenciar una economía más social y sostenible.

Las empresas sociales nacen como respuesta de la sociedad civil a necesidades sociales no atendidas y, normalmente, tras periodos de crisis económica que ponen de manifiesto como las personas más perjudicadas son siempre las más vulnerables. Pero esa respuesta no se fundamenta en la ayuda social tanto como en reconocer a las personas más vulnerables el derecho a vivir con dignidad y hacerlo a través de su trabajo o de su propia iniciativa empresarial.

Las primeras empresas sociales se crearon para dar empleo a personas con discapacidad. En 1978 se regulan en España las Cooperativas Especiales, constituidas para prestar servicios, o crear empleo, a personas con discapacidad, y con la llamada Ley LISMI, en 1982, se regulan por vez primera los Centros Especiales de Empleo.

Más tarde, en los años 90, como consecuencia de la crisis económica, se crearon nuevas empresas con el fin de generar puestos de trabajo para personas desempleadas y grupos sociales desfavorecidos (empresas de inserción socio laboral).

En un primer momento esas empresas fueron promovidas por asociaciones y fundaciones, y adoptaron la forma jurídica de cooperativa o de sociedad mercantil, pero controladas por administraciones locales, asociaciones o fundaciones, esto es, entidades que persiguen fines de interés general y sin ánimo de lucro.

Tras la crisis financiera del 2008, al desempleo y a las crecientes desigualdades sociales se sumó la indignación de los europeos, que, ante los abusos cometidos por las empresas, manifestaron su interés en que su trabajo, consumo, ahorro e inversión, tuvieran un sentido más ético, y más social. Así se puso de relieve en una encuesta promovida por la Comisión Europea, y que dio origen en 2011, a la aprobación de una iniciativa con el fin de crear un ecosistema para la promoción de las empresas sociales.

La Comisión entiende la empresa social como aquella cuyo objetivo social, de interés común, es la razón de ser de su actividad económica; cuyos beneficios se reinvierten principalmente en la realización de ese objetivo social, y cuya organización se basa en principios democráticos o participativos, o se orienta a la justicia social (por ejemplo, con una reducida brecha salarial), y distingue dos tipos:

  • Empresas que prestan servicios sociales o suministran bienes y servicios destinados a un público vulnerable (acceso a la vivienda, acceso a los cuidados, ayuda a las personas de edad o con discapacidad, inclusión de grupos vulnerables, acceso al empleo y a la formación, gestión de la dependencia, etc.);
  • Empresas cuyo objetivo es la integración social y profesional, mediante el acceso al trabajo de personas desfavorecidas, sobre todo por razón de su escasa cualificación o de problemas sociales o profesionales que les provoca exclusión y marginación.

Una empresa social, desarrolla actividades económicas con criterios empresariales, pero con fines sociales de interés general.

En España, no tenemos una definición legal ni una regulación de las empresas sociales, pero sí contamos con experiencias destacadas de empresa social. Entre otras puede citarse: ILUNION (grupo empresarial de la ONCE) con 485 centros de trabajo; FEACEM, que integra y representa a más de 800 Centros Especiales de Empleo de Iniciativa Social; FAEDEI que agrupa a 301 empresas de inserción, y una parte importante de la economía social española, dedicada a la economía circular y al cuidado de las personas más vulnerables.

Fundación por la Justicia comparte y promueve los valores que encarnan las empresas sociales y colabora diariamente con proyectos orientados a la inserción social y laboral de los colectivos más necesitados, como la Escuela Matinal de Nazaret, donde se atiende a menores en riesgo de exclusión con el fin de evitar su fracaso escolar, satisfacer sus necesidades básicas, y propiciar su inserción social a través del ocio y el deporte. Todo ello en colaboración con sus padres, profesores y cuidadores.

Tracking Pixel Contents