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De políticos a políticas

La Plaza del Ayuntamiento durante una de las manifestaciones contra Mazón.

La Plaza del Ayuntamiento durante una de las manifestaciones contra Mazón. / J.M. López

Una de las aportaciones más interesantes del pensamiento de Ortega y Gasset es su reflexión en torno a las creencias. Apunta el filósofo español que no son ideas ni razonamientos de naturaleza e índole intelectual, sino que es algo en lo que estamos, aquello que nos hace ser porque es una de las realidades que forja nuestro carácter. De alguna forma, las ideas y opiniones, se tienen, en las creencias se está, porque lo que ponemos en juego no es lo mismo a nivel de compromiso e implicación. Hay una diferencia radical entre decir que “Tengo una idea de ti” que “Creo en ti”. La cuestión es que la sociedad está conformada por un sistema de creencias que dan sentido a lo que hacemos y sentimos. Por ejemplo, hoy, con algunas diferencias extemporáneas, forma parte de nuestro ser que entre hombre y mujeres no hay diferencias por cuestiones de sexo, se acepta, a pesar de toda la casuística y excepciones que como sociedad hemos ido limando. Ahora bien, en el terreno de la política las razones han ido perdiendo terreno frente a las pasiones más primarias y se explotan mucho más las creencias que las ideas para alimentar la fidelidad y el dogmatismo demoscópico.

Del mismo modo, la ciudadanía ha ido adquiriendo una serie de creencias sobre el mundo de la política desde una desconfianza y radicalización evidentes. Una de ellas es lo que la politología califica como desafección, es decir, la distancia que hay entre los políticos y la calle porque ésta no se ve representada ni atendida en sus necesidades. Esta brecha está aumentando de forma imparable. El informe FOESSA 2025 de Cáritas ha puesto sobre la mesa la necesidad de una transición que se deriva de dicha desafección y no es otra que el paso de los políticos a las políticas que puedan convertirse en iniciativas que den respuestas a la fractura social que se agranda año tras año. ¿Cómo es posible que no existan políticas sobre lo que el informe describe?

Estamos ante una fragmentación social sin precedentes. El cohete de la economía española profetizada por el presidente del Gobierno es un bulo más de esta clase política que lleva décadas, de todos los colores, desatendiendo a las urgencias del presente. Sólo unos datos. 2,5 millones de jóvenes viven en exclusión social. Ésta entre niños y jóvenes no ha parado de aumentar desde 2007, con gobiernos del PSOE y del PP indistintamente. Estamos, pues, ante una cronificación de la pobreza, aunque aumente el PIB y la economía crezca en términos positivos. El informe señala que la pobreza se hereda y no es una cuestión de que los jóvenes de hoy no ahorren. La juventud actual accede a su primer empleo con salarios entre un 15 % y un 30 % más bajos que las generaciones

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