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Opinión | Bolos

Director de Levante-EMV

El regalo de Ros a Llorca descoloca a Morant

El PSPV de Torrent impulsa una moción de censura con un concejal electo de Vox y Compromís

Jesús Ros, en el despacho del grupo municipal socialista de Torrent.

Jesús Ros, en el despacho del grupo municipal socialista de Torrent. / L-EMV

Cuando parecía que las andanzas de José Luis Ábalos eran insuperables, su sucesor, Santos Cerdán, lo ha dejado a la altura de un aprendiz, evidenciando el buen ojo de Pedro Sánchez para la selección de personal. Por eso comprendo la huida de los ‘pelayos’ al Bernabéu, siempre en estado de revista ante la caída del sanchismo, incluso en un partido de la NFL. Al fin y al cabo, el trinquet, pese a haberles dado cierto esplendor como grupo, siempre les ha parecido poco cosmopolita, y prefieren el espectáculo del fútbol americano a una partida de escala i corda.

Pero volvamos a Ábalos y, en concreto, a su ciudad natal, Torrent, donde la situación está que arde. La política local —esa tan alejada de los argumentarios de Ferraz y Génova— podría alumbrar en la capital de l’Horta Sud una moción de censura impulsada por PSPV, Compromís y un concejal electo de Vox. Sin poner en duda la reconocida transversalidad de Jesús Ros, la ambición del veterano socialista por recuperar la vara de mando compromete la estrategia electoral de su lideresa, Diana Morant, y genera incomodidad entre sus compañeros en la Diputación, verdadero anhelo del socialismo valenciano.

A la espera de una explicación ineludible, el PSPV de Torrent acaba de brindarle una alfombra roja a Pérez Llorca, dejando a la intemperie las críticas al PPCV por sus acuerdos con Vox. Porque, pese al pragmatismo municipal de Ros y Llorca —incluso podría decirse que favorables ambos a una gran entente entre sus formaciones—, muchas de las últimas exigencias de Morant y Sánchez quedan anuladas ante la posible censura promovida por los socialistas torrentinos.

Y qué decir de los reproches constantes del PSPV a los hermanos separados de Ens Uneix por haber facilitado la presidencia provincial a Mompó mediante la abstención del partido de Abascal. Una vez más, la realidad desmiente el relato y las fricciones locales superan las rivalidades de origen. En definitiva, Ros quiere lograr en Torrent lo que su sustituta, María José Catalá, ha intentado, sin éxito en València, un gran acuerdo para salvar la zona de bajas emisiones y sus millones asociados.

Quien debería activar ahora una campaña similar a la de “volem votar” es la aún alcaldesa popular, Amparo Folgado.

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