Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Bolos

Director de Levante-EMV

La buena reconstrucción

El centro de formación LaMet de Picanya impulsado por Femeval señala el camino a seguir

Josep Almenar y Vicente Lafuente, durante la presentación de LaMet.

Josep Almenar y Vicente Lafuente, durante la presentación de LaMet. / Levante-EMV

Picanya presentó hace pocas semanas el proyecto del centro de formación LaMet, impulsado por Femeval, la influyente federación empresarial del metal dirigida por Vicente Lafuente. El complejo acogerá a unos 6.000 estudiantes para cubrir la creciente demanda de personal cualificado. Contará con tres ámbitos principales de aprendizaje: formación 4.0 —robótica e inteligencia artificial—; especialidades tradicionales —soldadura eléctrica, mantenimiento de climatización y otras—; y tecnologías emergentes, como microelectrónica, fabricación de chips o electrificación. También incluirá áreas vinculadas a emergencias y prevención de incendios. Se trata de una muestra de pragmatismo educativo tras la dana, promovida por uno de los ayuntamientos de la zona cero que mejor ha gestionado la catástrofe y por el tejido empresarial que hoy lidera la CEV.

Las previsiones señalan que se precisan alrededor de 50.000 nuevos técnicos para asumir todas las tareas pendientes en la reconstrucción. Por ello, el acuerdo entre el alcalde de Picanya, Josep Almenar, y Femeval contempla la cesión de 5.100 metros cuadrados de suelo municipal y una inversión de 12 millones de euros financiada por la patronal, una operación estudiada y muy necesaria. Los miles de damnificados por la riada conocen bien la dificultad de encontrar fontaneros, electricistas o instaladores domésticos. La iniciativa obtuvo el respaldo unánime de la corporación, salvo el de los concejales de Compromís, siempre al cabo de la calle.

Las obras de LaMet (nombre inspirado en el 'met al') comenzarán en breve junto al barranco del Poyo, con todas las garantías constructivas exigidas tras la tragedia, incluido un muro de contención perimetral. La previsión es que el centro funcione dentro de dos cursos, en 2027-28. Asimismo, se espera la implicación de las administraciones autonómica y estatal para regular los estudios y, sobre todo, las prácticas que faciliten la incorporación inmediata del alumnado al mercado laboral.

Proyectos como el de Picanya son esenciales en numerosas localidades afectadas por la dana, siempre desde una perspectiva metropolitana. El espíritu de la reconstrucción requiere pragmatismo, colaboración público-privada y amplios consensos institucionales. Almenar, con su reconocida trayectoria municipalista, y Lafuente, recién estrenado en la presidencia de la CEV, señalan el camino a seguir.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents