Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión

La trama navarra que arrastra al PSPV

El exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, a su salida de la cárcel de Soto del Real (Madrid).

El exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, a su salida de la cárcel de Soto del Real (Madrid). / EFE

Quién les iba a decir a los discípulos del recordado Ernest Lluch -los Cucó, Soler i Puig- que la máxima influencia del PSPV no vendría de Cataluña, sino de Navarra. La apuesta sin reservas del exsecretario de Organización del PSOE, hoy en libertad condicional, Santos Cerdán, por Diana Morant, y su habilidad para incorporar a José Luis Ábalos a sus tejemanejes, así lo evidencian. El juez ha citado al otrora voz determinante en el socialismo valenciano este jueves y a su escudero navarro Koldo García para decidir si continúan en libertad tras la petición de la Fiscalía Anticorrupción de 24 años de cárcel para el exministro y 19 años y seis meses para su exasesor por tráfico de influencias, cohecho, pertenencia a organización criminal, uso de información privilegiada y malversación de caudales públicos en relación con los contratos millonarios para la compra de mascarillas.

Quienes conocen a Ábalos desde hace décadas sostienen que resulta poco probable que se le descubran fondos ilícitos, pues siempre tuvo un elevado nivel de gasto. Precisamente esa vida azarosa —marcada por el pago de pensiones alimenticias tras varios divorcios y por hipotecas derivadas de separaciones conflictivas— lo convirtió en presa fácil de la trama urdida en el entorno del socialismo navarro. De ahí que confiara en un personaje como Koldo, pese a disponer de colaboradores leales aquí, y que mantuviera el acta de diputado tras ser cesado de ministro para luego ocupar el segundo puesto en la lista por València por obra y gracia de Cerdán.

La federación navarra del PSOE, una de las más reducidas en número de afiliados, acumula un largo historial de escándalos que Pedro Sánchez pasó por alto, pese a los precedentes. El expresidente Gabriel Urralburu fue condenado por cobrar comisiones a constructoras a cambio de adjudicaciones. Su sucesor, Javier Otano, renunció tras hallarse una cuenta en Suiza a su nombre y al de su esposa, implicada en la misma trama. Un patrón similar al que ya ha llevado a Cerdán a pasar 143 días en prisión. Y por no hablar del famoso Luis Roldán, delegado del Gobierno en Navarra entre 1982 y 1986.

Cómo dijo aquel, en el socialismo ibérico el cemento también une más que el acento.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents