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Opinión | Bolos

Director de Levante-EMV

Investigación ausente

El mayor error político de la dirigencia del PPCV fue tardar tantos meses en marcarle la salida a Mazón

Mompó concluye emocionado su intervención en la comisión dana del Congreso.

Mompó concluye emocionado su intervención en la comisión dana del Congreso. / Levante-EMV

Aunque las pistas estaban ahí, la comisión de investigación de la dana en el Congreso ha certificado que muchas señorías viven en otro plano. Y sus asesores, en otro todavía más lejano, confiándolo todo a la IA para redactar dos párrafos y subir rápido una story que tape el expediente. En la comparecencia de Susana Camarero y Vicent Mompó se repitió el patrón Mazón con preguntas flojas, improvisadas y sin rascar donde duele. Cualquier lector de este periódico conoce mejor que algunas señorías los fallos en la prevención y la emergencia del 29 de octubre. Cualquiera hubiera interrogado con más rigor. Porque las responsabilidades políticas siguen en zona de sombra, mientras las otras se ventilan en el juzgado de Catarroja.

Camarero y Mompó, con la exconsellera Salomé Pradas, fueron quizá los que más se movieron aquella tarde, pero todos estaban bajo las órdenes de un Mazón ausente. Hasta que apareció por el Palau sobre las ocho, y tuvo que ser un asesor externo —su equipo estaba de tarde libre— quien le explicara la magnitud del desastre. Después vino lo peor, porque la dirigencia del PPCV compró sin pestañear el autorrelato de su presidente. Ese que empezó a desmontarse en cuanto la justicia abrió la carpeta de la investigación. Su mayor error político fue tardar cinco meses en marcarle la salida al jefe del Consell, desde aquella encuesta de Prensa Ibérica que mostraba a ocho de cada diez valencianos pidiendo su dimisión.

Era mayo y se cumplían dos años del cambio de ciclo en la Comunitat Valenciana, que dejó a las fuerzas botánicas en horas bajas. Se han recompuesto gracias a un enroque incomprensible del president, aún en funciones. El activismo ha empujado la caída de Mazón, sí, pero ahora llega otra pantalla y parece que no todos tienen el software actualizado. Nadie espera loas a Pérez Llorca —sería ridículo—, pero alguna propuesta concreta para la reconstrucción, de esas que no se pueden decir que no, sería un buen inicio. Bastaría con hablar con los alcaldes de la zona cero. Y, sobre todo, con leer un poco más la prensa de la circunscripción que representan.

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