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Opinión

València

25N: El empleo, clave para romper el ciclo de la violencia de género

Cartel contra la violencia machista en la manifestación del 8M en València.

Cartel contra la violencia machista en la manifestación del 8M en València. / E. Ripoll

En la Comunidad Valenciana se registran 75 denuncias diarias por violencia de género. Son cifras que sitúan a nuestra región como la tercera del país con mayor número de casos, con 27.708 denuncias en 2024. Representan un 13,9% del total nacional y dibujan una realidad que exige compromiso, recursos y una mirada a la altura del desafío.

Es cierto que, al igual que ocurre en muchas otras comunidades, en nuestra región se observa un ligero descenso del 4,3% respecto al año anterior, un retroceso más acusado que el promedio estatal, situado prácticamente en la estabilización (-0,1%). Sin embargo, este descenso debe leerse con prudencia. La caída no implica necesariamente que exista menos violencia, sino que puede responder a factores coyunturales: el notable aumento de denuncias registrado en 2023

- posiblemente fruto de una mayor sensibilización, campañas institucionales más intensas o refuerzos temporales de los recursos policiales y judiciales- pudo generar un efecto pico del que ahora se desciende hacia una estabilización. Pero también cabría una interpretación más preocupante: en ocasiones, menos denuncias equivalen a una menor confianza de las mujeres a la hora de pedir ayuda.

En este contexto de incertidumbre y necesidad de reforzar las vías de protección, emerge con fuerza una verdad incontestable: sin ser un escudo perfecto,el empleo sí es una herramienta esencial para romper el ciclo de la violencia. Es un pilar estratégico de prevención, recuperación y reconstrucción vital para miles de mujeres que buscan una salida en la Comunidad Valenciana.

Lo vemos cada día en la Fundación Adecco: cuando una mujer accede a un empleo, gana independencia económica, fortalece su autoestima, amplía su red de apoyo y fortalece la capacidad de decidir. Y así se pone de manifiesto en nuestro 13º informe Violencia de género y empleo: el 72 % de las mujeres víctimas que han logrado trabajar, creen que el empleo reduce la posibilidad de recaída en la violencia de género. Sin embargo, para muchas mujeres víctimas, el camino hacia el mercado laboral está lleno de obstáculos: miedo, inseguridad, responsabilidades de cuidado no compartidas, aislamiento o barreras digitales. Superarlas exige acompañamiento, formación, orientación y, sobre todo, oportunidades reales.

Por eso, en este 25N, es importante lanzar un mensaje claro: necesitamos, más que nunca, un compromiso conjunto -administraciones, empresas y sociedad civil- para reducir las barreras que dificultan el acceso al empleo y para erradicar los estereotipos que continúan limitando las oportunidades profesionales de las mujeres que han sufrido violencia de género.

Solo así estaremos verdaderamente del lado de las mujeres que buscan reconstruir su futuro.

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