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Opinión | Bombeja Agustinet!

Rumbo de colisión

El derbi "capicasalí" fue la guinda. El Llevant no hizo ni pupa al peor Valencia que se recuerda. Un poco de ambición sobró a los mestallistas para aplastar, merecidamente, a un equipo timorato y cobarde, en una de las peores puestas en escena de la escuadra levantina, en lo que va de Liga

Julián Calero, en una foto de archivo

Julián Calero, en una foto de archivo / Germán Caballero

Hace tiempo que lo de Calero es la crónica de una destitución anunciada. Retrasarla (¿hasta cuándo?) solo empeora la situación del equipo, vicecolista con unos números terribles, y dificulta la reacción, a quien le sustituya. El derbi “capicasalí” fue la guinda. El Llevant no hizo ni pupa al peor Valencia que se recuerda. Un poco de ambición sobró a los mestallistas para aplastar, merecidamente, a un equipo timorato y cobarde, en una de las peores puestas en escena de la escuadra levantina, en lo que va de Liga. Y lo que llega por delante da pavor: Athletic, el Sadar, Villarreal y Real Sociedad, el Pizjuán, Espanyol y el Bernabeu.

Lo cierto es que Calero, que fue una apuesta personal de Danvila, funcionó, según la idea que había planificado el máximo accionista granota. Veníamos de un vestuario acomodado en la mediocridad, con Javi Calleja y con Miñambres, y se buscó un líder capaz de aumentar el nivel de exigencia y de motivar a la plantilla, de cambiar la dinámica, el rumbo. Calero supo sacar la mejor versión de cada uno de los futbolistas que llevaron al equipo a lo más alto y a ser, sin duda, los mejores de Segunda. Y pese a ello, al ascenso y al título de campeón, el míster despertaba dudas tanto por sus planteamientos estrictamente futbolísticos como por su falta de experiencia en la élite.

Sin embargo, hay una ley no escrita en el mundo del fútbol. Si un entrenador asciende a un equipo, sigue a sus órdenes. Pocos se la saltan. Porque suele ser impopular entre la hinchada, y porque se valora que es justo dejarle crecer con su equipo.

Han transcurrido trece jornadas (casi un tercio de la competición) y, aparte de los números insostenibles (9 puntos de 39), las sensaciones son que el Llevant no juega a nada y que sus opciones pasan exclusivamente por la calidad de algunos de sus futbolistas. Como equipo, en este momento, es uno de los más frágiles de la categoría, candidato al descenso, pese a tener plantilla para estar en mitad de tabla.

Morales, Calero, Corberán y Gayá posan para la foto oficial en Mestalla.

Morales, Calero, Corberán y Gayá posan para la foto oficial en Mestalla. / Francisco Calabuig

¿Qué ilusión podemos tener los levantinos en que cambie esta situación? A menudo los directivos son reacios a tocar al entrenador y, cuando se deciden, lo hacen tarde y mal, sin oportunidad de revertir la situación. ¿Y qué dicen al respecto Rodas y Gila? Estoy seguro, como no puede ser de otra manera, que ven las mismas carencias al equipo y sospecho (solo sospecho) que ya deben haber recomendado el cambio de entrenador. La decisión última, en todo caso, es del máximo accionista, a quien se vio indignado en el palco de Mestalla, como estaban todos los levantinistas.

Ya saben lo que dicen los amantes del mar: seguir un rumbo de colisión sin variarlo es una colisión segura. En el fútbol (y, si me apuran, en la vida) sucede igual.

TONI GARZANDO DEP. Als 78 anys se’ns ha apagat, massa prompte, la llum de Toni Garzando Canela, llevantiniste irrepetible. Irradiava alegria de viure pels carrers del seu Cabanyal, on va ser cofundador de la Societat Deportiva Poblats Marítims, del Pas Ras al Port i president del club durant un quart de segle, com a gran atleta i maratonià. Era un apassionat de la pesca del rall i se’l podia trobar en la platja de les Termes, almorzant en les últimes barques varades en l’arena. Havia sigut també un dels fundadors de la “Real Confraria de Jesús en la Creu i Crist ressuscitat”. Et recordarem sempre de bon humor, amb la camisa oberta, junt a ton pare, en la Grada Central del Nou Estadi. Descansa en pau.

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