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Opinión

València

El cartel y la orden

Anuncio de la Generalitat Valenciana que ha generado polémica en los pueblos de la dana.

Anuncio de la Generalitat Valenciana que ha generado polémica en los pueblos de la dana. / ED

Tengo la manía de fijarme demasiado en los detalles de las cosas. No sé por qué, pero lo hago casi de forma inconsciente. A veces, me sirve para entender y configurar una idea de algo a través de una pequeña parte o singularidad. Otras, simplemente para equivocarme al interpretarlos. Los errores también sirven para aprender, dicen. Hay detalles sin importancia y también los hay que son definitorios de una forma de ser o de actuar. Incluso, los que son capaces de determinar un todo con cierta amplitud a partir de algo en apariencia insignificante. Pasa en la vida y pasa en la política.

Me ha llamado la atención el cartel publicitario de la Generalitat que, con pretensión de concienciar a la ciudadanía acerca de las situaciones de emergencia, en realidad es hiriente. Sí, hiriente. El letrero en cuestión contiene la imagen de una señal de STOP junto con el siguiente eslogan: “Si respetas siempre esta señal, haz lo mismo cuando recibas una alerta meteorológica”. No podía ser más desacertado. A quien le faltó lucidez para emitir la alerta a tiempo en el trágico día fue, precisamente, a la Generalitat Valenciana. No quiero decir con esto que no se hagan campañas informativas o de concienciación, pero tengan algo de miramiento para no generar más dolor de forma innecesaria. A veces, los detalles importan. Y este es de los que pone de nuevo al Consell en el espacio de la falta de sensibilidad y empatía con las víctimas.

De la entrevista a la exconsellera, Salomé Pradas, en el programa Salvados me quedo con una palabra: orden. Así es como calificó el hecho de que el jefe de gabinete le pidiera que no molestara al president. Recibió la “orden” de no molestarlo, sostuvo. Pero ella es un tanto “inconformista” con lo que le plantean y, digamos, la desafió. Puede parecer una cuestión menor, pero no lo es. ¿Desde cuándo se le dictan órdenes a un miembro del Consell? Los gobiernos en democracia no funcionan sometidos a una suerte de disciplina militar. La consellera tenía sus competencias y, en base a ellas, debía actuar. Más allá del jefe de gabinete. Y hacerlo no es una cuestión de rebeldía sino de responsabilidad. Los detalles importan, aunque parezcan nimios. Si hay algo que caracteriza al ejecutivo autonómico en estos dos años y medio de legislatura es la sobrecarga de detalles innobles.

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