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Opinión

Eurodiputada socialista por la Comunitat Valenciana

Estar a la altura de Europa

Archivo - La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von Der Leyen,

Archivo - La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von Der Leyen, / Eduardo Manzana - Europa Press - Archivo

Esta semana, muchos europeos y europeas teñíamos de azul nuestros perfiles en redes sociales para honrar a la bandera de la Unión, que ahora cumple 40 años. Un símbolo de unidad, democracia y paz, que ondea con orgullo en Europa y en todo el mundo desde 1985. Pero honrar ese símbolo hoy requiere mucho más que hacerse una foto a su lado. Requiere lealtad real a sus principios y determinación para defenderlos en el mundo.

La UE vive hoy la encrucijada más difícil desde su fundación. De la capacidad que tengamos estos años para estar a la altura dependerá buena parte del mundo en el que crecerá la siguiente generación. Nos situamos hoy en el epicentro de una sacudida geopolítica sin precedentes, un cambio de era donde las alianzas que se tejieron tras la Segunda Guerra Mundial han cambiado radicalmente. Y mucho más, la visión del mundo de quienes hasta ayer eran nuestros aliados y “protectores”. La nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Trump es un punto de inflexión: EEUU, nos declara abiertamente enemigos de sus intereses.

La ruptura de las reglas comerciales y la imposición de aranceles de forma unilateral son el escaparate más claro de su apuesta por un mundo sin normas. Un modelo donde la ley del más fuerte vence a la fuerza de la ley, y en el que impera una hegemonía digital sin valores éticos, capaz  de sembrar desinformación e intervenir en los procesos democráticos. 

Lo que hemos conocido estos días no es una estrategia de seguridad nacional, sino una hoja de ruta ultraderechista, organizada y orquestada a escala internacional, que promueve el negacionismo climático, deslegitima a los Gobiernos democráticos, y asume los preceptos de la teoría del Gran Reemplazo en materia de migración. Es la llamada a la acción de un imperio en decadencia que pretende cambiar las reglas del juego para ganar la partida a toda costa.

La reacción global ha sido muy reveladora, especialmente la de Putin, que no ha tardado en elogiar la estrategia de Trump. Debemos tomarnos muy en serio esta amenaza y creer en nosotros mismos, en la capacidad de influencia de 27 Estados europeos unidos, con un gran mercado común. Por eso debemos acelerar el rumbo hacia una autonomía estratégica real, con inteligencia, reforzando alianzas con otras regiones del mundo y construyendo otras nuevas para evitar que nuestro proyecto se resquebraje.

Necesitamos un paso al frente sin complejos, blindar nuestras democracias y nuestros principios, fortalecer nuestra seguridad y nuestra capacidad de preparación ante las crisis. Necesitamos, sobre todo ser muy conscientes de que el principal aliado de Trump está sentando en nuestra casa, y se llama extrema derecha, el caballo de Troya que intenta acabar con lo que somos.

Cada vez que permitimos que la desinformación campe sin control en nuestros móviles, retrocedemos en la lucha contra el cambio climático, o la igualdad de género, cada vez que somos tibios ante un genocidio o aceptamos un chantaje, estamos ayudando a quienes se declaran enemigos nuestros.

Por el contrario, solo la unión entre los fuerzas pro europeas nos permitirá defender nuestro modelo de seguridad y bienestar. Ese es el camino frente a las amenazas de Trump: la determinación, el coraje y la unidad de los fundadores de nuestra Unión. Eso es lo que necesitamos, señora Von Der Leyen y colegas del Partido Popular Europeo: estar a la altura de Europa.

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