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Opinión

València

El legado de Robe

El guitarrista y cantante de Extremoduro, Robe Iniesta, durante un concierto. EFE/Alberto Martín/Archivo

El guitarrista y cantante de Extremoduro, Robe Iniesta, durante un concierto. EFE/Alberto Martín/Archivo / Alberto Martín / EFE

Suelo perderme en la música cuando necesito encontrarme. Lo de dejar que broten emociones según el momento: unas veces para la tristeza, otras para la alegría y algunas para la esperanza. Nos ha dejado Robe Iniesta. El paso del tiempo también es ir perdiendo ídolos por el camino. Quedan la profundidad y crudeza de sus letras. La creatividad suprema, poética y rebelde de un músico gamberro que habló de todo a través sus canciones. De esa vida entre la locura y la razón en “Locura transitoria” con Extremoduro. Queda algún himno, como lo es “El poder del arte”, más vivo que nunca. Queda el legado de Robe para entender un poco mejor este mundo y sus pasiones. Nada fácil, por cierto.

La Unión Europea camina, con pasos cortos pero determinantes, hacia una política migratoria cada vez menos humanitaria. Avanza la idea de los centros de retorno fuera de la Unión facilitando las deportaciones rápidas. La cuestión clave, a mi entender, surge cuando desde el poder no se ve a los migrantes como seres humanos sino como cifras. Más de 1.500 personas han muerto este año en el mar Mediterráneo huyendo de la miseria o de la guerra, pero el debate es que molestan cerca. Y no quiero decir con ello que el fenómeno migratorio no requiera de la búsqueda de soluciones, pero ¿para qué sirve la política si no se abordan los desafíos desde una perspectiva humana y humanitaria? Aquí en la Comunitat, Vox también escala en las propuestas xenófobas, pero con el foco puesto en los menores extranjeros no acompañados. Vamos, en los más débiles y vulnerables. ¿Acaso no es un cometido de la política el proteger los derechos de las personas? Con independencia de su origen, claro.

Tiempos descarnados y borrachos de poder. Del poder que desampara, del que rompe conciencias o del que trepa sin recato. Como el que ostentaron cuatro socialistas de cartón piedra que pasaron por la política para romper la dignidad de las mujeres y de un partido centenario. Pero quedan las convicciones y el ejemplo de muchos otros, la mayoría. “Tal vez, si pudiera hablarte / De si fuera cierto / Que el poder del arte / Bien nos pudiera salvar / De una vida inerte / De una vida triste / De una mala muerte / Bien nos pudiera salvar”. Queda el legado de Robe y el Poder del arte.

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