Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión

València

Bienvenidos todos los 'Me Too'

José Luis Ábalos, en el Congreso, en imagen de archivo.

José Luis Ábalos, en el Congreso, en imagen de archivo. / Eduardo Parra - Europa Press

La política está estos días bajo el escrutinio público por la sucesión de casos de acoso sexual que han salido a la luz. El foco se centra especialmente en el Partido Socialista, obligado a gestionar la aparente contradicción de haber impulsado leyes pioneras en igualdad y lucha contra la violencia machista y, al mismo tiempo, quedar en entredicho al trascender que en su interior persisten comportamientos y estructuras tan contaminadas como las de otras formaciones que ni siquiera enarbolan la bandera feminista, con el agravante de una gestión opaca y tardía de las denuncias.

Con todo, este tsunami en la credibilidad de la formación puede tener, si ampliamos el foco, un efecto colateral positivo: contribuir a universalizar la percepción del machismo. Que quede en evidencia que el acoso sexual o por razón de sexo no pertenece a un ámbito determinado y que el obstruccionismo de las organizaciones a la hora de abordarlo es el reflejo de una realidad estructural.

Es positivo que las mujeres víctimas hayan decidido denunciar y hablar porque, si ya es gravísimo que ocurra, peor aún es que suceda en silencio y con impunidad. En este contexto, bienvenido sea este 'Me Too' político, y bienvenidos sean los 'Me Too' en otros sectores. La espita se abrió con el mundo del cine y, afortunadamente, se ha extendido a otros ámbitos. Que las mujeres empiecen a contar —y que se sientan respaldadas por otras con experiencias similares— es un signo de avance.

Por eso, dentro de la podredumbre, hay razones para una cauta esperanza. La ola que ahora sacude al PSOE, como antes a Sumar con el caso Errejón y también ahora al PP y a Vox, tendrá, en eso confío, un efecto disuasorio, ya que hará que más de un depredador del mundo político se lo piense dos veces antes de enviar mensajes inapropiados o forzar a compañeras de trabajo. Desde este punto de vista, insisto, bienvenidos los distintos 'Me Too' habidos y por haber, porque hacen falta en todas partes: universidades, hospitales, centros escolares, supermercados, sindicatos, medios de comunicación, etc. En suma, en cualquier espacio en el que los hombres se sientan con poder de acosar, amparados por estructuras contaminadas y silencios cómplices. Poner nombre, cara y expediente al monstruo no arregla el problema, pero es parte de la solución.

Tracking Pixel Contents