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Opinión | Bolos

El ocaso del contexto

Alberto Núñez Feijóo responde a los periodistas el 31 de octubre, desde el Centro de Emergencias de l'Eliana, cuando dijo que Mazón le había informado "en tiempo real"

Alberto Núñez Feijóo responde a los periodistas el 31 de octubre, desde el Centro de Emergencias de l'Eliana, cuando dijo que Mazón le había informado "en tiempo real" / Francisco Calabuig

Hay dos maneras de interpretar la realidad digital: aceptar como cierto cualquier mensaje que llega al móvil o analizarlo atendiendo a su origen y a su contexto. Nadie resistiría una revisión superficial de su WhatsApp, menos aún en estas jornadas de frenética actividad social, cuando incluso un emoticono enviado por el miembro menos popular del grupo desencadena reproches en privado. Esto no es nuevo. Lo digital prolonga las conversaciones de barra de bar y los roces familiares de sobremesa, solo que con mayor amplificación.

El problema surge cuando la conversación pública, condicionada por actores institucionales y mediáticos, recurre a ese populismo viral para ganar foco. Ahí se dañan los fundamentos del consenso y se incentiva la polarización. Esa advertencia, a mi entender, está en la base del discurso de Felipe VI, coherente con el papel moderador de un monarca constitucional; otra cuestión es el limitado recorrido de su llamamiento.

Minutos antes del mensaje del Rey, trascendieron los intercambios de mensajes entre Carlos Mazón y Alberto Núñez Feijóo en la tarde del 29 de octubre de 2024, pero no las respuestas del líder del PP al entonces jefe del Consell. En consecuencia, faltaba el marco completo. Aun así, la hora exacta de esos WhatsApps vuelve a desmentir el relato con el que Mazón trató de justificar su inacción en el peor día del siglo en la Comunitat Valenciana; un argumento sostenido durante más de un año sin fisuras, no solo por Feijóo, también por el actual president y por la mayor parte de su Ejecutivo. Porque, segundos antes del Es-Alert, tanto Mazón como su equipo ya sabían que la tragedia sería devastadora y que habría muchas víctimas.

Juanfran Pérez Llorca y Feijóo saben, además, que Mazón también les faltó a la verdad. Sería conveniente que lo expresaran con claridad, sobre todo para que los familiares de las víctimas perciban que, esta vez, se quiere pasar página de aquella nefasta gestión de forma honesta. El president, entretanto, no puede esperar gran cosa de una oposición atrapada en consignas que parten de Moncloa y se replican en sus escuelas de dirigentes: polarizar, polarizar y polarizar, con una lealtad a Pedro Sánchez cada vez más discutida.

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