Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión

València

Queridos Reyes Magos

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una reunión de la ejecutiva del PSOE

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una reunión de la ejecutiva del PSOE / José Luis Roca / EPC

Queridos Reyes Magos: Cada año, cuando les escribo esta carta, siento redoblada la esperanza de hacer realidad, como siempre, mis sueños. Sueños que son de tolerancia, de solidaridad, de igualdad y justicia. Como cada año, al levantarme en vuestro día tengo la seguridad, por vuestra magia, de verlos todos cumplidos.

He viajado en este tren de la vida con poco equipaje y he sufrido el desencanto de no encontrar, en las estaciones de mi recorrido, la utopía con la que soñaba. Muy pronto viviré una nueva parada y quisiera asomarme a la ventanilla de este vagón y encontrar la esperanza.

Cuando esta noche entréis, queridos Reyes, en las estancias de mi casa, recordad, no quiero la riqueza del oro, ni el aroma del incienso, ni tampoco el perfume de la mirra, dejadme la simiente para que en mi jardín crezcan en la próxima primavera las rosas rojas, muy rojas.

Os pido solo dos deseos. El primero, que erradiquéis la mentira en la política y en los medios de comunicación. Porque quien la utiliza para conseguir sus objetivos como instrumento calculado de acción colectiva, es un corrupto. La verdad es un derecho. Quien miente no es honesto y la honradez no es un valor añadido, es tan esencial que sin ella nada tiene sentido. Que limpiéis la política de corruptos y machistas y que paréis a los herederos de Franco, de la Alianza Popular de Fraga y a los directamente defensores del fascismo.

En el segundo deseo os pido para Pedro el acero, hecho voluntad y silencio. No queremos arquearnos ni ser débiles frente a la debilidad de otros argumentos. Quiero que camine recto, erguido, y, en este trecho del camino que nos queda, quiero que sus actos tengan coherenciay respondan al valor de sus pensamientos

He cumplido 83 años y quiero confesaros que soy ateo. No creo en los dioses, ni en las religiones, ni en las estatuas, ni en el maniqueísmo de buenos y malos. Es la razón y la ciencia la que debe explicar la existencia del universo y de la vida, la religión es una construcción humana basada en mitos y leyendas.

Soy ateo y socialista. Pienso en la construcción de una sociedad basada en los principios de igualdad, justicia social y equidad económica.

A través del poder político el socialismo tiene como ideal eliminar o atenuar las diferencias económicas que generan desigualdad social y miseria.

He cumplido 49 años en el PSOE y han pasado muchos dirigentes con mejor o peor fortuna en su gestión pero yo soy fan de las ideas del socialismo democrático, no de las personas.

¡Ah! Me olvidaba deciros que sabed que me he portado bien, muy bien.

Tracking Pixel Contents