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Opinión | Bolos

Director de Levante-EMV

Impulso metropolitano

La gobernanza del siglo XXI será metropolitana, requiriendo una respuesta conjunta de los ayuntamientos ante desafíos como la movilidad y la vivienda

El área metropolitana tiene en comun la movilidad, la vivienda y la seguridad.

El área metropolitana tiene en comun la movilidad, la vivienda y la seguridad. / José Manuel López

Aunque la alcaldesa de Torrent, Amparo Folgado, ironizó, con buen humor y criterio, sobre mi advertencia en el reciente Foro Metropolitano de Levante-EMV —la de no dejar pasar ni un día sin abordar el proyecto del área de coordinación de València—, en menos de tres semanas desde aquella cita en Mislata hemos sabido que siete municipios del Camp de Tarragona se han asociado para crear un área metropolitana con la que abordar problemas compartidos, como la movilidad, el transporte público y la vivienda. ¿Les suena? Pues eso, al margen de la superficie y la población implicadas en ese nuevo caso, resulta evidente que la cogestión entre municipios es la piedra angular del bienestar ciudadano.

Las diferencias entre núcleos metropolitanos de l’Horta son innegables, pero basta con empezar por lo cotidiano y coordinar gestiones habituales que permitan mejorar y ampliar servicios ordinarios, sin necesidad de renunciar a la celebración patronal, en quirúrgica definición de Joan Romero, nuestro ponente metropolitano de cabecera. Si la dana fue la alerta roja que obligó a entenderse, la lenta recuperación del transporte público y, después, las crisis habitacionales exigen una respuesta desde los ayuntamientos, sin aguardar reformas autonómicas o estatales.

La Unión Europea dispone de fondos para alianzas de proyectos locales. Por tanto, además de las habituales excursiones a Bruselas que disfrutan las corporaciones, alcaldes y concejales deberían acudir también —y con frecuencia— a las oficinas comunitarias para informarse y asesorarse sobre esas líneas de ayuda. Lo esencial es comenzar cuanto antes, siguiendo el ejemplo de la colaboración ya consolidada entre distintas policías locales en materia de seguridad, un ámbito con amplio recorrido, como bien conocen los mandos policiales.

Bastaba subirse estos días navideños, a cualquier hora, a una línea de Metrovalencia para constatar el insuficiente servicio que presta una FGV desbordada por el crecimiento exponencial de usuarios. Y eso sin entrar en el último desbarajuste del carrusel de cabalgatas metropolitanas de Reyes Magos, con suspensiones por el temporal de lluvia.

La gobernanza de este siglo XXI será metropolitana, o no será.

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