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Opinión

Despertar hacia la involución

Jóvenes apoyando a Vito Quiles en València.

Jóvenes apoyando a Vito Quiles en València. / Francisco Calabuig

Dicen que es la hora de despertar. Van a salir de la virtualidad para verse y abrazarse porque el mundo también está ahí, afuera. Lo pusieron en práctica el sábado pasado en el Palacio de Vistalegre: más de cinco mil jóvenes -básicamente, Millennials y Generación Z- se reunieron en una jornada entre la oratoria y la juerga. Desde un monje espiritual hasta escritores y columnistas de corte conservador compartieron ponencias e inquietudes con los asistentes. Pero ¿de qué despiertan? Del vacío al que, entienden, han sido sometidas sus generaciones. A su juicio, la política los ha menospreciado hasta llevarlos a un callejón sin salida. Alegan la dificultad para alquilar o comprar una vivienda o los bajos salarios a los que se enfrentan como núcleo de esta decepción colectiva.

Todo esto puede parecer un tema menor o anecdótico, pero no lo es. Las encuestas vienen señalando la derechización de la gente joven. La cuestión de fondo es que se trata de una tendencia que no se limita a las preferencias electorales, sino que apunta hacia un cambio de valores. Digamos, este despertar y la inclinación conservadora son elementos relacionados. La piel del alma de los jóvenes parece estar mudando hacia una rebeldía de principios trasnochados. Solo hay que darse una vuelta por la página web y los perfiles en las redes sociales de este movimiento. Sorprende escuchar voces cuestionando la efectividad de la vacuna contra la Covid-19 o la ciencia respecto del cambio climático. Lo que ya sabemos: negacionismo.

La novedad la aporta el salto cualitativo que da esta corriente al trasladar el foro de discusión al espacio físico. El acto celebrado en Vistalegre marca un punto de inflexión hacia una realidad que va más allá de internet. Hasta ahora, las redes sociales venían siendo el canal estrella para la propagación de este tipo de mensajes. El tiempo dirá qué hay detrás de todo esto. Pero de momento, nada impide pensar que esté germinando un nuevo movimiento político cercano o alineado con los planteamientos ultraconservadores. Todo va demasiado rápido y no deberíamos menospreciar lo que está ocurriendo. Preocupa que los protagonistas de este cambio sean los jóvenes, ya que, en mi opinión, se trata de un movimiento a todas luces involucionista. A este lado, también deberíamos despertar antes de que el sueño sea una pesadilla.

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