Opinión
¿Por qué somos de izquierdas o de derechas?

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i) y Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, durante su último encuentro en La Moncloa en marzo de 2025. / José Luis Roca / EPC
La neurociencia ha tenido un avance notable en los últimos años y las novedosas investigaciones cada vez se difunden más. Es lo que muestra el reciente y voluminoso libro (1071 págs.) de Iain McGilechrist “El Maestro y su emisario. El cerebro dividido y la confrontación del mundo occidental”. Este psiquiatra, investigador de la Universidad Johns Hopkins y antiguo miembro del Instituto de Estudios Avanzados de Stellenbosch y del All Souls College de Oxford y actualmente del Green Templeton College de Oxford, del Royal College of Psychiatrists y de la Royal Society of Arts, así como consultor emérito del Bethlem and Maudsley Hospital de Londres, sostiene que los dos hemisferios asimétricos de nuestro cerebro, el izquierdo y el derecho, influyen de manera decisiva en las decisiones que tomamos no solo en nuestra vida individual sino también en la colectiva. Su estudio analiza la lateralidad de la mente y cómo influye en las civilizaciones. Aunque son asimétricos no son completamente diferentes, las diferencias son sutiles, no existe un lado masculino y otro femenino, ni tampoco uno tiene la potestad exclusiva de hablar y otro no.
Este autor intenta averiguar cómo somos, nuestras racionalidades, emociones, conductas, deseos y sentimientos. Esas diferencias han condicionado la evolución de la civilización occidental, porqué cada uno de los hemisferios aporta elementos distintos y han influido en la cultura, el arte, la filosofía o la estructura social produciendo las distintas corrientes intelectuales y sociales. El hemisferio derecho incide en la interconexiones de la realidad, vinculado a la intuición, emoción, empatía, o los símbolos que utilizamos para describir lo que vemos. Mientras que el izquierdo incide en el análisis, la abstracción, es un emisario que desmonta la realidad en sus distintas partes, y es clave para las matemáticas, la lógica, las ciencias y las estructuras administrativas. Ambos son complementarios: el derecho es generalista y el izquierdo es especialista y se superponen para lograr un equilibrio, pero depende de culturas para que domine uno u otro, y así en Occidente ha predominado el hemisferio izquierdo en algunos periodos desde la Grecia clásica hasta la actualidad. Desde el equilibrio del siglo VIII a.c. hasta el dominio del hemisferio izquierdo con Platón y Aristóteles, mientras en el Renacimiento, con el auge de la cultura clásica y las innovaciones pictóricas, predominó el derecho, y de nuevo en la Ilustración y la Revolución Industrial predominó el izquierdo y se acentuará en la modernidad contemporánea, desde el siglo XX a la actualidad, donde la sociedad se fragmenta, disminuye la empatía y aparecen nuevas ideologías. La revista Neuro Ciencia/Cultura (noviembre de 2025) recordaba que hay un antecedente: apuntó ideas similares Miguel Rojo, catedrático de Psiquiatría de la Universidad de Valencia, en su libro “El hombre cósmico” publicado en los años 60 en Valencia y reeditado en 1999, donde retoma la idea de Nietzsche sobre lo apolíneo y lo dionisiaco, y señala la dificultad para encontrar personas en que dominaran ambos hemisferios.
Surge así la cuestión de hasta qué punto nuestro cerebro condiciona la elección política personal en sociedades donde la libertad de opción por los partidos políticos vigentes está asentada en las sociedades democráticas. La Psicología Política ha intentado dar respuesta ateniendo a la personalidad de los individuos, contando con su familia, nivel educativo, relaciones culturales, clase social, profesión, salario etc. pero los resultados no parecen concluyentes en nuestras sociedades actuales. Ciudadanos de clase obrera votan a la derecha, e igualmente otros con buena disponibilidad económica lo hacen por la izquierda. Harold Dwight Lasswell fue el fundador de la Psicología Política. La aparición, en enero de 1978, de la Sociedad Internacional de Psicología Política (ISPP) constituye un hecho institucional importante, con la creación de una especialidad que se identifica como psicólogos políticos, y abarca tanto a la elección personal de los individuos como los comportamientos de los propios políticos.
No obstante, la neurociencia aporta una nueva dimensión a nuestro cerebro para dirimir cuáles son nuestras preferencias políticas. Surgen preguntas: ¿En qué hemisferio nos colocamos para votar a un partido u otro? ¿En qué medida las condiciones sociales condicionan nuestra mente? Sería falso y simplista concluir que cuando predomina el hemisferio izquierdo se vota a la izquierda y a la inversa. La cuestión principal es averiguar cuál es el peso del cerebro y cuál el de las condiciones sociales en las decisiones políticas. Se podrá argüir, de manera ecléctica, que ambas contribuyen pero científicamente hay que averiguar cuál es el factor determinante y si hay circunstancias variables según casos. Aun así, se discute también que todo dependa de nuestro cerebro y que lo que nos condiciona es la implicación en el mundo, como destaca Alva Noé en su libro “Fuera de la cabeza, por qué no somos el cerebro y otras lecciones de la biología de la conciencia” (2010)
- Usuarios de la línea C2 en Xàtiva: 'Ya no puedo coger el tren que necesito, ahora me tocará pedirle a un familiar que me lleve
- Ayuntamiento y Puerto anuncian el 'inminente' convenio para licitar el Parque de Desembocadura
- Una inversión de nueve millones reformará el paseo marítimo de Cullera para reforzar su protección frente a los temporales
- Varapalo definitivo al Ateneo: el ayuntamiento rechaza el recurso para legalizar su terraza
- Particulares piden de manera fraudulenta hasta mil euros por empadronarse en Gandia
- El Consell rechaza retirar el sueldo público y los derechos vitalicios a los expresidents
- Lo peor está por llegar: La Aemet advierte que el viento superará los 90 kilómetros por hora en Valencia
- Demandan al Ayuntamiento de València por permitir 'discotecas falleras' en un edificio residencial
